Ginebra, 20 may (SANA) La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advirtió este miércoles de que el cierre del Estrecho de Ormuz podría desencadenar una grave crisis alimentaria mundial en un plazo de entre seis y doce meses, e instó a la comunidad internacional a adoptar medidas urgentes para contener sus efectos.
En un informe difundido por el organismo, la FAO señaló que la interrupción de esta vía marítima estratégica no representa únicamente un problema temporal para el transporte marítimo, sino una amenaza sistémica para el sector agrícola y alimentario global.
Aumento de precios y presión sobre la agricultura
La organización destacó que el índice mundial de precios de los alimentos ha registrado aumentos durante tres meses consecutivos debido al incremento de los costos de transporte y energía, en lo que considera las primeras señales directas del impacto de la crisis.
El economista jefe de la FAO, Máximo Torero, alertó de que “el margen para la acción preventiva se está agotando rápidamente” y subrayó que las decisiones adoptadas actualmente por gobiernos y agricultores serán determinantes para evitar una crisis alimentaria generalizada.
Según el informe, por el Estrecho de Ormuz transita una parte significativa del comercio mundial de petróleo y gas, además de hasta un 30 % del comercio global de fertilizantes y otros insumos agrícolas esenciales.
La FAO explicó que una interrupción prolongada del tránsito marítimo en la zona provocaría una cadena de efectos económicos, comenzando por el aumento de los precios de la energía y los fertilizantes, seguido de una reducción de la producción agrícola y un encarecimiento de los alimentos a escala global.
El impacto del cambio climático
El organismo advirtió además de que los efectos de la crisis podrían agravarse por factores climáticos vinculados al fenómeno de El Niño, que podría generar sequías, alteraciones en los patrones de lluvia y fluctuaciones extremas de temperatura.
Según la FAO, estas condiciones aumentarían la presión sobre la producción agrícola mundial y elevarían el riesgo de escasez alimentaria en varias regiones.
Llamado a una acción internacional urgente
Ante este escenario, la FAO propuso un plan de acción internacional en varios niveles. Entre las medidas inmediatas recomendó garantizar rutas comerciales alternativas, evitar restricciones a las exportaciones y facilitar el acceso de la ayuda alimentaria.
A medio plazo, sugirió reducir la demanda de biocombustibles durante períodos de escasez y ampliar las líneas de crédito a bajo interés para agricultores.
Asimismo, la organización pidió fortalecer a largo plazo la resiliencia del sistema alimentario mundial mediante la diversificación de corredores logísticos, la creación de reservas regionales de alimentos y la expansión del uso de energías renovables en el sector agrícola.
Incremento de los precios de los alimentos
La FAO recordó que los precios mundiales de los alimentos aumentaron un 2 % interanual en abril, impulsados por el encarecimiento de la energía y las perturbaciones derivadas del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Según los datos del organismo, los precios de los cereales subieron un 0,4 % respecto al año anterior, mientras que el trigo aumentó un 0,8 % y la carne un 6,4 %.
r.sh