Gaza, 4 jul (SANA) Tras mil días de genocidio perpetrado por Israel en la Franja de Gaza, las mujeres y niñas palestinas pagan uno de los mayores costes humanos de la agresión, entre muertes, lesiones, pérdida de familiares, desplazamiento forzoso y falta de atención médica.
Según datos de ONU Mujeres citados por Anadolu, más de 38 mil mujeres y niñas fueron asesinadas en Gaza entre octubre de 2023 y diciembre de 2025, mientras que unas 11 mil sufrieron lesiones que les causaron discapacidades permanentes.
El impacto de la agresión no se limita a las víctimas directas. Miles de mujeres se han convertido en el principal sustento de familias que perdieron a sus proveedores, mientras otras sobreviven en tiendas de campaña sin privacidad, agua ni atención sanitaria adecuada, en medio de la escasez de alimentos y medicinas y la destrucción de gran parte de la infraestructura de la Franja.
Muertes y discapacidades permanentes
En un análisis publicado el 17 de abril de 2026, titulado El coste de la guerra en Gaza para las mujeres y las niñas, ONU Mujeres indicó que la cifra de víctimas incluye a más de 22 mil mujeres y 16.000 niñas, con un promedio de al menos 47 mujeres y niñas asesinadas cada día.
La organización añadió que alrededor de 11 mil mujeres y niñas resultaron heridas con lesiones que les provocaron discapacidades permanentes y que marcarán sus vidas de forma duradera.
Por su parte, el Ministerio de Desarrollo Social de Gaza informó, en un comunicado difundido el 8 de marzo por la Oficina de Medios del Gobierno, de que más de 12 mil 500 mujeres palestinas habían sido asesinadas desde el inicio de la agresión, entre ellas más de 9 mil madres, lo que dejó a decenas de miles de niños sin atención materna.
Viudas y jefas de familia
El número de viudas en la Franja de Gaza aumentó hasta 28 mil 224, frente a las 22 mil 596 registradas antes de la agresión, según datos del Ministerio de Desarrollo Social citados por Anadolu.
La gobernación de Gaza concentra el 40,8 por ciento del total de viudas, seguida por la gobernación de Gaza Norte, con el 22,5 por ciento, lo que refleja la urgencia de intervenciones humanitarias y sociales en ambas zonas.
El Ministerio precisó que las viudas en edad laboral, de entre 18 y 45 años, representan el 64 por ciento del total, mientras que las viudas menores de edad y las ancianas requieren protección legal, apoyo psicosocial y servicios sanitarios continuos.
Muchas de ellas afrontan ahora la responsabilidad de mantener a sus familias en un contexto marcado por la falta de oportunidades laborales, el aumento de los precios y las dificultades para acceder a necesidades básicas.
Desplazamiento sin privacidad
Los bombardeos israelíes generalizados y la destrucción de viviendas obligaron a miles de mujeres a desplazarse repetidamente y a vivir en tiendas instaladas sobre escombros, en patios de escuelas y hospitales, o en los márgenes de las carreteras.
Estos campamentos carecen de condiciones mínimas de privacidad, agua potable y servicios de salud. Las mujeres soportan el frío del invierno y el calor extremo del verano, además de la amenaza permanente de bombardeos e inseguridad.
La escasez y el encarecimiento de los productos de higiene provocaron, además, una pobreza menstrual generalizada entre mujeres y niñas, algunas de las cuales se ven obligadas a utilizar retazos de tela o ropa vieja ante la falta de compresas o de ingresos para comprarlas.
Embarazos de riesgo y abortos espontáneos
El sufrimiento de las mujeres embarazadas se agravó por el deterioro del sistema sanitario y la escasez de medicamentos y suministros médicos.
En marzo pasado, el Ministerio de Desarrollo Social informó de más de 12 mil abortos espontáneos entre mujeres embarazadas desde el inicio de la agresión, como consecuencia de la desnutrición severa y el colapso de los servicios de salud.
Muchas mujeres se ven obligadas a dar a luz en condiciones precarias, sin personal médico suficiente, equipos de esterilización ni atención especializada, lo que pone en peligro la vida de madres y recién nacidos.
Pobreza, desempleo y colapso sanitario
En medio de la destrucción generalizada, las familias de la Franja de Gaza sufren una pobreza cada vez mayor y un desempleo extendido, tras el cese de la mayoría de las actividades económicas y la pérdida de fuentes de ingresos.
Las personas desplazadas luchan a diario para conseguir alimentos, agua y otros bienes básicos, mientras los hospitales y centros de salud ven reducida su capacidad de atención por los daños en sus instalaciones y la falta de medicamentos, suministros y personal médico.
Esta situación agrava el sufrimiento de pacientes, heridos, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
Negación de tratamiento
En octubre de 2025, el Ministerio de Salud de Gaza denunció que las mujeres no podían acceder a programas de detección temprana, diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama debido al bloqueo y a la destrucción de centros de atención primaria y departamentos de diagnóstico por imagen.
El Ministerio añadió que la destrucción de estos centros impidió que las mujeres se beneficiaran de dichos programas, mientras que las diagnosticadas antes o durante la agresión carecían de acceso a tratamiento especializado y seguimiento médico.
Los hospitales y centros de salud que aún funcionan en Gaza prestan servicios parciales, ya que varios departamentos quedaron fuera de servicio por los bombardeos, la destrucción y la escasez de medicamentos, suministros y equipos médicos.
Desde el 8 de octubre de 2023, Israel libra una guerra de exterminio en la Franja de Gaza, que ha dejado cerca de 73 mil palestinos muertos y más de 173 mil heridos, además de una destrucción generalizada que afecta al 90 por ciento de la infraestructura civil del enclave, según Anadolu.
A medida que se agrava el sufrimiento de mujeres y niñas tras mil días de genocidio, aumentan las necesidades de ayuda humanitaria, protección, atención sanitaria, apoyo psicológico y respaldo económico en una Franja de Gaza golpeada por la destrucción, el desplazamiento y las pérdidas humanas.
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