Teherán, 9 ago (SANA) Irán y Omán avanzan en las conversaciones destinadas a facilitar la navegación comercial por el estrecho de Ormuz, aunque Teherán condiciona su reapertura plena a que Estados Unidos acepte una serie de exigencias políticas, económicas y de seguridad.
Fuentes citadas por Reuters señalaron que las negociaciones entre Teherán y Mascate progresaron durante los últimos días y que ambas partes se encuentran próximas a concluir un entendimiento sobre nuevas rutas para el tránsito de embarcaciones.
Irán y Omán acordaron previamente las coordenadas de corredores destinados a facilitar el paso de buques, pero las autoridades iraníes aclararon que ese entendimiento no implica automáticamente la reapertura completa del estrecho.
Condiciones de Teherán
Teherán sostiene que el restablecimiento pleno de la navegación depende también de cambios en la política estadounidense y exige, entre otros puntos, el levantamiento de sanciones, la liberación de activos iraníes congelados y compensaciones por los daños causados durante los recientes enfrentamientos militares.
Autoridades iraníes reiteraron además que el control de la navegación por el estrecho corresponde a los países ribereños y diferenciaron las conversaciones técnicas con Omán de las disputas políticas que mantienen con Washington.
Estados Unidos, por su parte, reclama garantías para el tránsito seguro y sin restricciones de los buques comerciales y considera la libertad de navegación por esa estratégica vía como una cuestión prioritaria.
Escalada en Ormuz
Las negociaciones se desarrollan mientras persisten incidentes de seguridad en el estrecho.
Emiratos Árabes Unidos denunció la víspera que un buque de la petrolera estatal ADNOC fue alcanzado por un misil durante su tránsito por la zona, sin que se reportaran heridos.
Abu Dabi atribuyó el ataque a Irán, mientras la compañía confirmó que la situación quedó posteriormente bajo control.
ADNOC informó además que 15 de sus embarcaciones fueron objeto de ataques con misiles o drones desde el comienzo de la actual escalada, con saldo de un tripulante muerto y alrededor de 20 heridos.
La persistencia de estos incidentes incrementó la preocupación internacional por la seguridad del transporte marítimo y energético en una de las rutas más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos.
Amenaza a la navegación
Las tensiones en Ormuz coinciden además con ataques y operaciones militares en otras vías marítimas de Oriente Medio, particularmente el mar Rojo y el golfo de Adén, lo que eleva los riesgos para el transporte internacional.
La escalada de las acciones armadas en estas rutas genera preocupación por posibles afectaciones al comercio, los suministros energéticos y las cadenas internacionales de transporte.
Pese a las diferencias, las declaraciones recientes de Irán y Omán apuntan a avances en la búsqueda de un mecanismo temporal que permita recuperar gradualmente el tráfico comercial, aunque la normalización completa continúa condicionada a un entendimiento político más amplio entre Teherán y Washington.