Nueva York, 1 sep (SANA) Naciones Unidas alertó que el aumento del nivel del mar dejó de ser una amenaza futura para convertirse en una realidad en rápida evolución, impulsada por el calentamiento global, el aumento de la temperatura de los océanos y el deshielo de glaciares.
Durante la presentación en Nueva York de un informe del secretario general de la ONU sobre el fenómeno, el subsecretario general de Asuntos Económicos y Sociales, Naveed Hanif, señaló que el nivel medio del mar aumentó a un ritmo de 4,7 milímetros por año entre 2014 y 2023.
Solo en 2024, agregó, el incremento alcanzó 5,9 milímetros, un nuevo récord.
Hanif advirtió que el fenómeno “ya no es una amenaza futura, sino una realidad en rápida evolución” y subrayó que sus efectos alcanzan tanto a países desarrollados como en desarrollo.
El informe indica que aproximadamente una de cada diez personas en el mundo vive en zonas costeras bajas, situadas a menos de cinco metros por encima del nivel de la marea alta.
También señala que los daños a la infraestructura costera ya superan los 1,8 billones de dólares, lo que evidencia el creciente impacto económico del aumento del nivel del mar.
El funcionario de Naciones Unidas afirmó que una subida de alrededor de medio metro durante este siglo es ya inevitable debido al calentamiento acumulado e irreversible, y llamó a mantener el incremento de la temperatura global lo más cerca posible de 1,5 grados Celsius.
Añadió que los esfuerzos internacionales deben centrarse no solo en responder a los efectos inevitables, sino también en reducir aquellos riesgos que todavía pueden evitarse.
Por su parte, el subsecretario general de Asuntos Jurídicos, Stephen Hill, destacó que el fenómeno plantea importantes desafíos en materia de soberanía, continuidad de los Estados y protección de las poblaciones afectadas.
Hill explicó que el informe parte del principio de continuidad de la condición estatal para los países cuyos territorios puedan verse gravemente afectados por el aumento del nivel del mar, incluso en casos extremos de pérdida significativa de territorio.
El funcionario señaló además que el desplazamiento de personas, la pérdida de viviendas y medios de vida y la protección de los derechos humanos exigen respuestas jurídicas y políticas coordinadas.
Naciones Unidas insistió en la necesidad de reforzar la cooperación internacional para enfrentar un fenómeno que amenaza territorios, economías y comunidades costeras en distintas regiones del mundo.
rsh