Capitales, 10 feb (SANA) La tensión entre Estados Unidos e Irán se intensifica en medio de esfuerzos diplomáticos paralelos y señales de una posible escalada militar en la región, mientras varias capitales registran una intensa actividad política coincidente con el aumento sostenido del despliegue militar estadounidense.
Medios internacionales describen estos movimientos como una etapa avanzada de preparación ante un eventual ataque contra Irán, en un contexto marcado por negociaciones indirectas y advertencias de seguridad en zonas estratégicas.
Movimientos diplomáticos en Omán y la región
En este marco, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, llegó este martes a Mascate, capital de Omán, donde tiene previsto reunirse con el sultán Haitham bin Tariq, el ministro de Asuntos Exteriores, Badr bin Hamad Al-Busaidi, y otros altos funcionarios omaníes.
Según fuentes iraníes, las conversaciones abordarán los últimos acontecimientos regionales e internacionales, incluidas las negociaciones indirectas entre Teherán y Washington celebradas recientemente en la capital omaní.
De forma paralela, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán informó que el canciller Abbas Araqchi sostuvo conversaciones telefónicas por separado con sus homólogos de Arabia Saudita, Türkiye y Egipto, a quienes informó sobre los avances en el diálogo indirecto con Estados Unidos.
Visita de Netanyahu a Washington se adelanta
En el mismo contexto, medios israelíes revelaron que la visita del primer ministro Benjamin Netanyahu a Washington fue adelantada al 11 de febrero, en lugar del día 18, para reunirse con el presidente estadounidense Donald Trump.
De acuerdo con esas informaciones, el encuentro tendrá como eje central el curso de las negociaciones entre Washington y Teherán en Mascate. Netanyahu presentará evaluaciones de inteligencia sobre los programas nuclear y de misiles de Irán, así como sobre la situación interna del país y los posibles efectos de un acuerdo limitado centrado únicamente en el expediente nuclear.
Advertencias de EE. UU. y despliegue militar
En respuesta a la evolución diplomática, la Administración Marítima de Estados Unidos emitió advertencias sobre el incremento de los riesgos para la navegación en el Estrecho de Ormuz y el Golfo de Omán.
La entidad acusó a Irán de intentar en reiteradas ocasiones forzar el ingreso de buques comerciales en sus aguas territoriales, y señaló que el incidente más reciente ocurrió el 3 de febrero. Washington instó a los buques estadounidenses a rechazar esas órdenes, salvo en casos de peligro inminente, y recomendó mantenerse alejados de aguas iraníes.
Mientras tanto, reportes indican un aumento en la llegada de aviones de transporte militar estadounidenses a la región, junto con la intensificación de ejercicios de reabastecimiento aéreo en el Golfo y el despliegue de grandes grupos de ataque, interpretados por la prensa como preparativos para una posible acción militar contra Irán.
Arrestos de activistas y figuras opositoras
En el plano interno iraní, la agencia independiente de derechos humanos HRANA informó sobre la continuación de arrestos de activistas y figuras opositoras, pese a las críticas internacionales.
Entre los detenidos figuran Javad Emam, portavoz de una coalición reformista; Azar Mansouri, líder del Frente de Reforma desde 2023; Hossein Karroubi, hijo del dirigente Mehdi Karroubi; el exdiputado Ebrahim Asgharzadeh; el exdiplomático Mohsen Aminzadeh; y Ali Shakour Yarad, dirigente del Partido Unión de la Nación.
Asimismo, un tribunal iraní condenó a seis años de prisión a la activista y Premio Nobel de la Paz 2023, Narges Mohammadi, detenida desde diciembre, lo que generó críticas del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia, que calificó la sentencia como una muestra de la política de represión vigente.
Balance de víctimas y protestas
Según HRANA, desde el inicio de las protestas el 28 de diciembre se registraron 676 manifestaciones en 210 ciudades y 31 provincias, con un saldo de 6.964 muertos.
La organización señaló además que se investigan 11.730 casos, mientras 51.790 personas han sido arrestadas y otras 11.051 citadas a interrogatorio.
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