Capitales, 1 feb (SANA) El número de fallecidos en las protestas que sacuden a Irán desde finales del año pasado superó los seis mil 700, mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que se encuentran en marcha conversaciones entre Washington y Teherán, en un contexto de creciente tensión regional.
En declaraciones realizadas, Trump aseguró que Irán “está dialogando seriamente” con Estados Unidos, aunque afirmó desconocer si las negociaciones desembocarán en un acuerdo. “Si podemos negociar un acuerdo creíble que impida que Irán adquiera un arma nuclear, entonces debemos lograrlo”, sostuvo.
El mandatario norteamericano reiteró además que Washington envió buques “grandes y poderosos” hacia Irán, y señaló que India compraría petróleo de Venezuela en lugar de hacerlo a Teherán.
También celebró un entendimiento similar con China para adquirir crudo venezolano, lo que, según sus declaraciones, constituye una nueva forma de presión sobre Irán, en medio de su complicada situación económica.
Pezeshkian: Irán no quiere la guerra
En respuesta, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó durante una conversación telefónica con su homólogo egipcio, Abdel Fattah Al-Sisi, que Teherán “nunca ha buscado ni buscará la guerra”, al considerar que un conflicto no beneficiaría ni a Irán, ni a Estados Unidos, ni a la región de Oriente Medio.
Por su parte, Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, declaró antes de reunirse con el primer ministro y canciller de Qatar, jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, que se avanza en la elaboración de un marco para las negociaciones, pese a lo que describió como un ambiente “artificial” creado por algunos medios de comunicación.
En los últimos días se intensificaron los contactos diplomáticos y las visitas entre Irán y partes vinculadas a Washington. Sin embargo, Teherán ha mantenido sus advertencias contra cualquier eventual ataque estadounidense.
El comandante del Ejército iraní, Amir Hatami, aseguró que las fuerzas del país se encuentran en alerta máxima en respuesta a los refuerzos militares estadounidenses desplegados en la región del Golfo.
Washington reforzó su presencia militar en Oriente Medio al enviar un grupo de ataque naval encabezado por el portaaviones USS Abraham Lincoln, tras amenazas de una intervención militar en Irán, en medio de la crisis interna desatada por las protestas.
HRANA reporta más de 6 700 muertos
En paralelo, reportes de organizaciones de derechos humanos indicaron que las manifestaciones continúan en algunas zonas iraníes, en medio de persistentes arrestos y cortes de internet.
Según cifras divulgadas por la agencia iraní independiente de derechos humanos HRANA, el número total de muertes confirmadas desde el inicio de las protestas en diciembre pasado ascendió a seis mil 713, mientras otros 17 mil 091 casos permanecen bajo investigación.
La entidad señaló además que se registraron 11 mil 021 heridos y un total de 662 incidentes de protesta en 205 ciudades de 31 provincias.
HRANA afirmó que los acontecimientos más recientes estuvieron marcados por un aumento de la presión sobre grupos profesionales, especialmente abogados y personal médico, tras una ola de arrestos, además de detenciones esporádicas en varias ciudades y la difusión de confesiones forzadas y citaciones de seguridad.
Irán vive una ola de protestas desde el 28 de diciembre, iniciada con una huelga de comerciantes en el Gran Bazar de Teherán, en rechazo a la rápida devaluación de la moneda local y el deterioro de la situación económica. Posteriormente, las manifestaciones se extendieron a varias provincias, transformándose en un movimiento más amplio que reclama justicia social y libertades.
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