Moscú, 14 ago (SANA) Un jardinero ruso logró cultivar una calabaza gigante de unos 360 kilogramos, con la que estableció un nuevo récord personal, aunque su peso sigue siendo estimado debido a la falta de una balanza con capacidad suficiente para medirla directamente.
El diario ruso Rossiyskaya Gazeta informó ayer, jueves, que Alexéi Isákov, residente en la ciudad de Beryozovski, en la región de los Urales, cultiva en el jardín de su casa una variedad de calabaza conocida como “Gigante Atlántico” y que, en los últimos años, ha conseguido aumentar progresivamente el peso de sus ejemplares.
Isákov comenzó cultivando una calabaza de unos 40 kilogramos. En temporadas posteriores, logró ejemplares de 76 y 96 kilogramos, mientras que el peso conjunto de dos calabazas cultivadas el año pasado alcanzó aproximadamente media tonelada.
La calabaza actual crece en una parcela de 100 metros cuadrados y se calcula que pesa cerca de 360 kilogramos, según una fórmula específica utilizada para estimar su peso ante la falta de una balanza adecuada para pesarla directamente.
Isákov explicó que conservar el fruto en buenas condiciones supone un desafío, ya que las lluvias intensas pueden acelerar el crecimiento de esta variedad y provocar que la calabaza se agriete o incluso reviente debido a la acumulación excesiva de agua.
El jardinero tiene previsto, una vez que la calabaza deje de crecer, cortarla en trozos y repartirla entre sus amigos y conocidos.
Pese a sus grandes dimensiones, el ejemplar aún está lejos del récord ruso, que pertenece a Alexánder Chúsov, de la región de Moscú, quien logró cultivar una calabaza de 960 kilogramos.
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