Gaza, 4 jul (SANA) Portar una cámara y documentar testimonios durante mil días de genocidio perpetrado por Israel en la Franja de Gaza no fue solo una labor periodística, sino una misión de alto riesgo para los informadores palestinos, expuestos a bombardeos, desplazamientos, detenciones y ataques contra sus viviendas y lugares de trabajo, informó la agencia Anadolu.
Desde el inicio de la guerra israelí contra la Franja de Gaza, el 8 de octubre de 2023, los periodistas palestinos se encontraron en el centro de una ofensiva que no los dejó al margen. Muchos fueron atacados durante coberturas de campo, otros perdieron sus hogares o sus medios de comunicación, mientras cientos se vieron obligados a desplazarse repetidamente.
Según el Sindicato de Periodistas Palestinos, Israel asesinó a 265 periodistas, entre ellos unas 27 mujeres, hirió a cerca de 500 y detuvo a más de 34 durante los mil días de guerra en Gaza.
Por su parte, la Oficina de Medios del Gobierno de Gaza informó el jueves de 262 periodistas asesinados y otros tres desaparecidos, al tiempo que expresó preocupación por su paradero, sin que se sepa si fueron detenidos o asesinados durante la agresión.
Anadolu señaló que ninguna de las dos partes explicó la diferencia entre las cifras, aunque ambas coinciden en la magnitud del ataque contra el trabajo periodístico en la Franja.
Periodistas sin hogares ni redacciones
Las pérdidas no se limitan a los periodistas asesinados. Tahseen al-Astal, subdirector del Sindicato de Periodistas Palestinos, declaró a Anadolu que entre el 60 por ciento y el 75 por ciento de los periodistas que sobrevivieron en Gaza perdieron sus hogares o fueron desplazados por la fuerza.
Al-Astal explicó que esta situación obligó a muchos comunicadores a trabajar desde tiendas de campaña, aceras o refugios, con teléfonos móviles como principal herramienta de producción y con acceso intermitente a internet.
“Los periodistas en la Franja de Gaza están siendo atacados de una manera sin precedentes, lo que afecta sus vidas, lugares de trabajo y hogares, en una guerra que no solo ha silenciado sus voces, sino que también ha buscado erradicar por completo su entorno”, afirmó.
Un entorno laboral devastado
Al-Astal indicó que en Gaza había alrededor de mil 200 periodistas, por lo que entre 700 y 900 de ellos perdieron sus viviendas o fueron desplazados desde el inicio de la guerra.
El sindicato estima, además, que más del 80 por ciento de las oficinas e instituciones de medios fueron destruidas total o parcialmente, lo que provocó un colapso casi completo de la infraestructura necesaria para el trabajo periodístico.
Con los cortes de electricidad, la escasez de combustible y la destrucción de carreteras y edificios, los alrededores de hospitales, refugios y espacios públicos se convirtieron en redacciones improvisadas desde las cuales los periodistas siguen informando sobre bombardeos, desplazamientos y hambre, sin garantías mínimas de protección.
Hitos sangrientos
Según Anadolu, entre los ataques israelíes más destacados contra periodistas en Gaza figura el bombardeo del 25 de agosto de 2025 contra el Hospital Nasser, en Jan Yunis, en el sur de la Franja, donde fueron asesinados los periodistas Mariam Abu Daqqa, Hussam al-Masri, Muhammad Salama, Muath Abu Taha y Ahmed Abu Aziz mientras desempeñaban su labor.
Mariam Abu Daqqa, periodista palestina de Jan Yunis, era conocida también por haber donado un riñón para salvar la vida de su padre y por enviar a su único hijo fuera de Gaza para protegerlo de los ataques israelíes.
El 10 de agosto de 2025, Israel asesinó a seis periodistas, entre ellos los corresponsales de Al Jazeera Anas al-Sharif y Muhammad Qariqa, en un ataque aéreo contra la tienda de campaña donde se alojaban cerca del Hospital al-Shifa, en el oeste de la ciudad de Gaza.
Al-Sharif se convirtió durante la guerra en una de las voces de campo más conocidas de Gaza, al documentar para medios internacionales escenas de hambruna, desplazamiento y masacres israelíes pese al bloqueo mediático impuesto al enclave.
Una realidad ligada al sufrimiento general de Gaza
La situación de los periodistas refleja una parte del sufrimiento general de la población palestina en Gaza, donde cientos de miles de personas viven en tiendas de campaña y refugios temporales después de que sus viviendas fueran destruidas o dañadas por la ofensiva israelí.
Desde el inicio de la agresión israelí contra la Franja de Gaza, cerca de 73 mil palestinos fueron asesinados y más de 173 mil resultaron heridos, además de una destrucción generalizada que afecta al 90 por ciento de la infraestructura civil del enclave.
A pesar del acuerdo de alto el fuego, Israel continúa violándolo mediante ataques y agresiones constantes.
rsh/ahs