Nueva York, 15 abr (SANA) Naciones Unidas denunció que unos 34 millones de personas en Sudán necesitan asistencia humanitaria, en medio de una guerra que, tras tres años, ha derivado en la mayor crisis de este tipo a nivel mundial.
Durante un mensaje de video en la apertura de la Tercera Conferencia Internacional sobre Sudán, celebrada en Berlín, el secretario general del organismo, António Guterres, calificó el aniversario del conflicto como un “hito trágico” y reiteró su llamado a un cese inmediato de las hostilidades.
El titular de la ONU advirtió sobre denuncias creíbles de graves crímenes internacionales y señaló que mujeres y niñas enfrentan violencia sistemática, mientras el país se acerca a una situación de hambruna y millones de menores quedan sin acceso a la educación.
Guterres alertó además que las consecuencias del conflicto amenazan la estabilidad de toda la región, y subrayó la urgencia de proteger a la población civil y garantizar condiciones seguras para la labor humanitaria.
Por su parte, la coordinadora residente de la ONU en Sudán, Denise Brown, afirmó que la población civil paga el precio más alto, con destrucción de viviendas, hospitales y escuelas, así como ataques con drones en zonas habitadas.
Brown denunció también ataques reiterados contra instalaciones sanitarias, que han causado víctimas entre pacientes y personal médico, y destacó la labor de los trabajadores humanitarios, en su mayoría sudaneses, que continúan operando en condiciones extremas.
En ese contexto, insistió en la necesidad de incrementar la financiación internacional para responder a las crecientes necesidades, mientras la población expresa su anhelo de paz y el fin de la violencia.
Informes recientes advierten que el hambre y las enfermedades se agravan, especialmente entre los niños, en un escenario donde casi dos de cada tres sudaneses dependen de la ayuda para sobrevivir.
r.sh