Kiev, 9 jul (SANA) Una serie de explosiones sacudió la capital ucraniana, en un nuevo ataque ruso con misiles balísticos, mientras Ucrania intensifica sus operaciones contra la infraestructura logística y buques cisterna rusos en el mar de Azov.
Una fuerte explosión se escuchó en Kiev antes de que sonaran las sirenas antiaéreas, seguida de al menos cuatro detonaciones más.
El alcalde de la capital ucraniana, Vitali Klitschko, confirmó que un misil impactó almacenes en un distrito de la ciudad, mientras que otro ataque provocó un incendio en un edificio no residencial en otra zona.
“El enemigo está atacando la capital con misiles balísticos. Permanezcan en refugios”, escribió Klitschko en redes sociales, en un llamado a la población.
El ataque contra Kiev coincidió con bombardeos con misiles contra la ciudad de Járkov, en el este de Ucrania, donde dos distritos resultaron alcanzados y más de 20 viviendas sufrieron daños.
El alcalde de Járkov, Ihor Terekhov, informó que dos personas sufrieron traumas psicológicos como consecuencia de los ataques.
Los acontecimientos sobre el terreno se producen mientras el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, participa en la 36 Cumbre de la OTAN, celebrada en Ankara.
Zelenski reiteró su llamado a los aliados para reforzar las defensas aéreas de Ucrania y tiene previsto mantener conversaciones con el presidente estadounidense, Donald Trump, en el marco de la cita.
El objetivo de esos contactos es aumentar el suministro urgente de misiles Patriot y reactivar los esfuerzos diplomáticos para poner fin a una guerra que ya supera los cuatro años.
Ucrania ataca la “flota en la sombra” rusa
En paralelo a los ataques rusos con misiles, las fuerzas armadas ucranianas anunciaron una intensificación de sus operaciones destinadas a aislar la península de Crimea.
Durante los últimos dos días, drones ucranianos atacaron 12 buques cisterna pertenecientes a la denominada “flota fantasma” rusa que se dirigían hacia Crimea.
La fuerza de drones de Ucrania informó que los ataques tuvieron como objetivo ocho buques sancionados en el mar de Azov, además de otros dos petroleros.
Según Kiev, estas operaciones dificultan el suministro logístico de combustible y municiones a las fuerzas rusas.
En el plano político, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, acusó a países europeos de presionar a Ucrania para que continúe la guerra.
Peskov afirmó que la creencia de Occidente en su capacidad para derrotar estratégicamente a Rusia constituye “el mayor error de todos”.
En una entrevista con la revista suiza Weltwühne, el portavoz expresó preocupación por la “militarización de Europa” y su rearme, aunque negó que Rusia pretenda desencadenar una tercera guerra mundial.
También subrayó que existen razones de peso para mantener la comunicación con Estados Unidos pese a las tensiones actuales.
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