Bruselas, 15 ago (SANA) La ola de incendios que afecta a Europa se amplía al mismo tiempo que persisten las altas temperaturas y la sequía, en un fenómeno que ya no se limita a las tradicionales zonas mediterráneas y alcanza también regiones del centro y oeste del continente.
En el oeste de Alemania, las autoridades evacuaron a cerca de 2.000 personas después de que un incendio forestal se aproximara a una localidad del estado de Renania del Norte-Westfalia.
Los habitantes de la aldea de Gey, perteneciente al municipio de Hürtgenwald, cerca de la frontera con Bélgica, recibieron órdenes de abandonar sus viviendas durante las primeras horas de la mañana, mientras las llamas avanzaban sobre una superficie cercana a 300 hectáreas.
Según Reuters, las autoridades habilitaron un centro de acogida en una escuela primaria de una localidad vecina.
Mientras tanto, el Reino Unido registra cifras récord de incendios forestales, ante las advertencias de que la temporada podría prolongarse hasta el otoño.
Municiones de la Guerra Mundial complican la extinción
Las labores se ven dificultadas por las características del terreno, ya que los bosques de la zona contienen municiones sin explotar de la Segunda Guerra Mundial, lo que provocó varias detonaciones durante el incendio.
Dos vehículos blindados del Ejército alemán colaboraron en la apertura de accesos hacia zonas de difícil tránsito, junto a bomberos, helicópteros y equipos de emergencia.
De acuerdo con AFP, unas 300 personas participan en las tareas de extinción. El fuego llegó a situarse a unos 200 metros de las viviendas, mientras los equipos continúan habilitando cortafuegos para limitar su propagación.
Las autoridades locales señalaron que las llamas seguían sin estar completamente controladas.
El calor eleva el número de muertos
Los incendios se producen en un contexto de fuertes temperaturas y sequía. Según datos del Instituto Robert Koch citados por Deutsche Welle, las muertes vinculadas al calor se estimaron en unas 9.600 durante la última semana de junio, lo que elevó el total anual a alrededor de 11.900 fallecimientos.
El Ministerio de Agricultura alemán también alertó de las consecuencias de la falta de lluvias sobre los cultivos, los forrajes y el riesgo creciente de incendios forestales.
Reino Unido registra cifras récord
En Reino Unido, el número de incendios forestales contabilizados desde comienzos de año ya superó los 1.017 registrados durante todo 2025, según el presidente del Consejo Nacional de Jefes de los Servicios de Bomberos, citado por Reuters.
Varios fuegos en el centro de Inglaterra destruyeron viviendas y obligaron a evacuar a cientos de personas.
La situación coincidió con una temperatura de 38,1 grados registrada el jueves en Londres, considerada la quinta más elevada de la historia del país.
Casi 490.000 hectáreas quemadas en la Unión Europea
Los datos regionales reflejan también la magnitud del fenómeno. Según un análisis de Euronews basado en cifras del Sistema Mundial de Información sobre Incendios Forestales, hasta el cierre de la semana 31 del año se habían quemado 489.826 hectáreas en la Unión Europea.
La cifra sitúa a 2026 como el cuarto año con mayor superficie afectada desde 2012 para el mismo periodo y supera en aproximadamente un 13% el promedio registrado entre 2012 y 2025.
España encabeza la lista de países más afectados, con unas 185.948 hectáreas quemadas, seguida de Francia, con 99.092.
A continuación se sitúan Italia, con 79.084 hectáreas; Portugal, con 47.776; y Grecia, con 23.839.
Más de 150 millones de personas bajo temperaturas superiores a 35 grados
En paralelo, se prevé que el viernes las temperaturas superen los 35 grados en zonas europeas habitadas por más de 150 millones de personas.
Un análisis de AFP, basado en previsiones meteorológicas alemanas y datos demográficos, calcula que entre ellas se encuentran unos 46 millones de personas en Francia, 34 millones en el oeste de Alemania, más de 10 millones en Bélgica y alrededor de 12 millones en los Países Bajos.
Estas cifras reflejan una temporada de incendios que se extiende más allá del sur de Europa y alcanza regiones históricamente menos expuestas a este tipo de fenómenos.
Expertos advierten de que la persistencia de las altas temperaturas y la sequía aumenta la superficie susceptible de arder y eleva la presión sobre los cuerpos de bomberos y los recursos hídricos.
En este sentido, el profesor Simone Varrato, de la Universidad de Reading, advirtió, según Euronews, de que el riesgo de incendios forestales “ya no se limita a la región mediterránea”.
Entre evacuaciones en Alemania, viviendas destruidas en el Reino Unido y amplias superficies afectadas en el sur del continente, Europa atraviesa un verano marcado por el calor extremo, mientras las previsiones apuntan a que la sequía y las altas temperaturas podrían prolongar el riesgo durante las próximas semanas.
rr