Beirut, 4 jun (SANA) El Gobierno libanés anunció hoy que alcanzó un acuerdo de alto el fuego con Israel, tras conversaciones sostenidas entre representantes de ambas partes los días 2 y 3 de junio.
De acuerdo con un comunicado conjunto citado por la Agencia Nacional de Noticias del Líbano (NNA), Israel y Líbano acordaron aplicar un cese de hostilidades basado en la suspensión total del fuego por parte de la milicia Hezbolá y la retirada de todos sus miembros de la zona situada al sur del río Litani.
El texto precisó que, bajo la dirección de Estados Unidos, ambas partes convinieron acelerar el establecimiento de zonas piloto en las que el Ejército libanés ejercerá el control exclusivo del territorio, sin presencia de grupos armados ajenos al Estado.
Asimismo, las partes discutieron un marco de seguridad basado en las conversaciones celebradas el 29 de mayo en el Departamento de Defensa de Estados Unidos, con el propósito de garantizar de manera sostenible la soberanía, la seguridad y la integridad territorial del Líbano e Israel.
Ese marco incluye el desmantelamiento de los grupos armados no estatales y la adopción de medidas para impedir su reconstitución o resurgimiento en el futuro.
La declaración conjunta señaló que tales pasos abrirían el camino hacia un acuerdo integral de paz y seguridad, y subrayó que el futuro de las relaciones entre Líbano e Israel debe ser decidido exclusivamente por los gobiernos soberanos de ambos países.
El documento rechazó, además, cualquier intento de actores estatales o no estatales de controlar el futuro del Líbano o imponer tutela sobre sus decisiones nacionales.
Según el comunicado, Líbano e Israel afirmaron que no albergan intenciones hostiles mutuas y se comprometieron a continuar las negociaciones directas, con el objetivo de generar confianza, abordar los asuntos pendientes y avanzar hacia un acuerdo integral.
Las partes condenaron también los ataques iraníes contra países de la región, así como las actividades atribuidas a Teherán que, según el texto, socavan la estabilidad en Oriente Medio mediante el apoyo a grupos aliados u otros actos hostiles.
Estados Unidos reiteró su apoyo a ambos gobiernos en el ejercicio de su soberanía y enfatizó que cualquier acuerdo de cese de hostilidades debe alcanzarse directamente entre Beirut y Tel Aviv, bajo auspicios de Washington, y no mediante procesos paralelos.
Washington reafirmó igualmente su compromiso de continuar respaldando a las Fuerzas Armadas Libanesas para fortalecer sus capacidades y permitirles extender de forma efectiva la autoridad del Estado sobre todo el territorio nacional.
Por su parte, el Líbano insistió en la necesidad del respeto mutuo a las fronteras reconocidas internacionalmente y en la aplicación plena y urgente del acuerdo de cese de hostilidades, sobre la base de los principios de integridad territorial y soberanía estatal.
Beirut se comprometió, además, a reforzar las capacidades del Ejército libanés, con apoyo estadounidense, para garantizar el control efectivo de todo el territorio del país.
Al término del comunicado, ambas partes acordaron reanudar las negociaciones políticas y de seguridad durante la semana que comienza el 22 de junio, con vistas a alcanzar un acuerdo integral.
Estados Unidos, por su lado, se comprometió a continuar facilitando la comunicación entre Líbano e Israel durante el período de transición.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, afirmó el martes último que las negociaciones constituyen la opción menos costosa para el Líbano y su pueblo, y consideró que esa vía es la más rápida para poner fin a la ocupación israelí.
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