Londres, 22 abr (SANA) Tres buques de carga fueron atacados en las últimas horas en el Estrecho de Ormuz, presuntamente por fuerzas de la Guardia Revolucionaria de Irán, lo que eleva la preocupación internacional por la seguridad en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
Según el portal especializado Seatrade Maritime News, dos de las embarcaciones afectadas pertenecen a Mediterranean Shipping Company (MSC), considerada la mayor naviera global.
Entre los buques atacados figura el EPAMINODAS, que sufrió daños considerables a unas 15 millas náuticas al noreste de Omán. También fueron blanco de acciones el MSC Francesca, con bandera panameña, y el Euphoria, este último reportado en un incidente separado.
De acuerdo con reportes, el MSC Francesca fue atacado a unas seis millas de la costa iraní mientras transitaba por el estrecho, lo que provocó daños en el casco y en áreas de alojamiento de la tripulación.
Autoridades iraníes anunciaron la incautación de los buques MSC Epaminondas y MSC Francesca, al alegar presuntas violaciones de normas marítimas, entre ellas operar sin licencias y manipular sistemas de navegación.
Datos de seguimiento marítimo indican que ambas embarcaciones permanecen detenidas cerca de la ciudad costera de Sirik, en la provincia iraní de Hormozgan.
En un hecho adicional, la Organización de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) informó que un buque mercante fue atacado con disparos, aunque confirmó que la tripulación se encuentra a salvo y la nave no sufrió daños.
Empresas de seguridad y monitoreo marítimo señalaron que varios buques en la zona apagaron sus sistemas de identificación automática durante el tránsito por el estrecho, en medio del incremento de riesgos.
La UKMTO advirtió sobre el aumento de la actividad hostil en la región e instó a las embarcaciones a extremar precauciones y reportar cualquier incidente.
El Estrecho de Ormuz constituye un paso clave para el comercio energético global, y su seguridad reviste especial importancia, dado que por esa vía transita una parte significativa del petróleo mundial.
La situación ocurre en un contexto de persistente tensión regional, lo que genera incertidumbre sobre la continuidad del tráfico marítimo y sus posibles repercusiones en los mercados internacionales.
r.sh