Dublín, 31 may (SANA) Decenas de personas se manifestaron en el centro de Dublín para exigir una investigación independiente y transparente sobre la muerte de un hombre de origen africano ocurrida tras un incidente con personal de seguridad privada, un hecho que reavivó el debate sobre el racismo y el uso excesivo de la fuerza en Irlanda.
Los manifestantes condenaron la muerte de Eve Sakella, de 35 años, quien falleció después de ser inmovilizado durante varios minutos por guardias de seguridad frente a un centro comercial de la capital irlandesa a mediados de julio.
Durante la protesta, los participantes portaron pancartas en demanda de justicia y reclamaron el esclarecimiento de las circunstancias del caso, que algunos compararon con la muerte de George Floyd en Estados Unidos en 2020, un episodio que desencadenó movilizaciones internacionales contra la discriminación racial.
Por su parte, la policía irlandesa confirmó que mantiene abierta una investigación sobre lo ocurrido, aunque hasta el momento no se han anunciado resultados ni se han presentado cargos formales, a la espera del informe forense definitivo.
El caso generó nuevas críticas por parte de organizaciones de derechos humanos y activistas, que alertaron sobre el trato que reciben las minorías étnicas y las comunidades africanas en varios países europeos.
Asimismo, los defensores de derechos civiles expresaron preocupación por el incremento de denuncias relacionadas con el uso excesivo de la fuerza y la insuficiente supervisión de las empresas de seguridad privada, en un contexto marcado por advertencias sobre el aumento de la discriminación y los abusos por motivos raciales.
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