Quneitra, 27 oct (SANA) Los agricultores y ganaderos de la aldea de Jubata al-Khashab, en el norte de la gobernación siria de Quneitra, sufren crecientes dificultades para acceder a sus tierras y mantener sus actividades productivas debido a las restricciones impuestas por las fuerzas de ocupación israelíes. El cierre de caminos, la nivelación de terrenos y la reducción de las zonas de pastoreo han afectado a los ingresos de numerosas familias y obligado a algunos ganaderos a vender parte de sus rebaños.
En declaraciones a SANA, el mukhtar —jefe de la aldea—, Muhammad Mazen Meryoud, explicó que estas medidas han privado a los residentes de terrenos esenciales para la agricultura y la ganadería, sus principales medios de subsistencia.
Según Meryoud, la superficie de tierras afectadas por la denominada línea «Sofa 53» se estima en unos 7.000 dunums. Explicó que las fuerzas israelíes comenzaron a establecer esta línea en 2022, dentro de la zona de separación de Quneitra, mediante trabajos de nivelación y la ocupación de terrenos utilizados para cultivar y pastorear ganado.
El responsable local precisó que las restricciones también afectan a unas 2.000 dunums de tierras agrícolas privadas con árboles frutales y a otras 2.500 dunums de terrenos forestales. Añadió que las fuerzas israelíes han establecido posiciones militares en las inmediaciones, bloqueado vías de acceso y prohibido a los propietarios llegar a sus tierras, incluidas zonas con árboles centenarios.
Cultivos sin cosechar y rebaños cada vez más pequeños
El cierre de los accesos no solo impide trabajar las tierras, sino que también deja sin recoger cosechas ya existentes. Algunos agricultores no han podido acceder a sus cultivos de cereales, mientras que los propietarios de huertos frutales se han visto impedidos de llegar a sus parcelas por la instalación de portones y alambradas de púas.
Meryoud señaló que las restricciones a los pastizales han obligado a reducir los rebaños. Algunos ganaderos que antes tenían cerca de un centenar de ovejas han tenido que vender buena parte de los animales debido a la escasez de zonas de pastoreo. Esta situación, agregó, perjudica a las familias que dependen de la agricultura y la ganadería para cubrir sus necesidades básicas.

El mukhtar denunció también incidentes en los que, según afirmó, las fuerzas israelíes han disparado contra el ganado y los pastores en terrenos próximos a sus posiciones. Asimismo, relató que un joven de la aldea sufrió una fractura en una pierna hace unos meses mientras huía de una fuerza israelí en una zona residencial. El joven continúa recibiendo tratamiento en el Hospital Nacional del Golán.
Restricciones al acceso al agua
La mayoría de los cultivos de Jubata al-Khashab dependen de las lluvias, mientras que otras zonas de Quneitra recurren a embalses para regar sus tierras.
Meryoud afirmó que las fuerzas israelíes tomaron el control de varios embalses de la gobernación e impidieron a los residentes utilizarlos, lo que privó a agricultores de otras localidades del agua necesaria para sus cultivos.
También indicó que los habitantes y algunos profesionales de los medios de comunicación han documentado con fotografías y vídeos los trabajos de nivelación de terrenos y las incursiones desde la entrada de las fuerzas israelíes en la zona. Esa documentación incluye, según explicó, registros de viviendas, saqueos y detenciones, además de los efectos de estas acciones en la vida cotidiana.
Sobre la actuación de la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (FNUOS), Meryoud señaló que los residentes que se congregaron en las zonas afectadas fueron informados de que el mandato de la misión se limita a supervisar y documentar las violaciones e informar de ellas a Naciones Unidas.
Pese a las dificultades económicas y de seguridad, Meryoud afirmó que los habitantes desean vivir con seguridad y permanecer en sus aldeas y tierras. Añadió que las incursiones imprevisibles y la posibilidad de nuevas detenciones mantienen a la población en un estado constante de temor.
Restricciones en otras localidades de Quneitra
La Dirección de Medios de Quneitra informó a SANA de que las fuerzas israelíes han impedido a los agricultores de la aldea de Turanja acceder a 250 hectáreas plantadas con árboles frutales y a otras 350 hectáreas destinadas a cultivos. Asimismo, señaló que se han ocupado 560 hectáreas en la localidad de Al-Hamidiyah para establecer la denominada línea «Sofa 53».
La dirección precisó que estas cifras son estimaciones, debido a las dificultades para acceder a varios lugares y evaluar la totalidad de los daños.
A principios de octubre, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Siria condenó las continuas violaciones israelíes en territorio sirio, incluidos los trabajos relacionados con la línea «Sofa 53». El ministerio afirmó que estas acciones vulneran el Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974 y las resoluciones internacionales, y advirtió de que las incursiones y otras operaciones sobre el terreno amenazan la seguridad y la estabilidad regionales.
Asimismo, instó a la comunidad internacional a adoptar medidas para poner fin a estas prácticas y evitar que se repitan.

rsh