Capitales, 23 mar (SANA) La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán sigue escalando en su vigésimo cuarto día, con intensos combates en varias regiones. El conflicto pone en peligro la seguridad energética mundial y la navegación marítima, mientras se intensifican el intercambio de ataques aéreos y con misiles.
Los enfrentamientos se han extendido más allá de Irán e Israel, pues alcanzaron a Líbano, Irak y los países del Golfo, lo que genera crecientes presiones internacionales para evitar una mayor expansión del conflicto.
Tensiones militares y ataques continuos
Israel bombardeó por aire varias zonas iraníes como Teherán, Kermánshah, Bushehr y Urmía. Fuentes israelíes han señalado que los ataques podrían continuar si Irán intenta reconstruir sus capacidades misilísticas.
Las primeras oleadas de bombardeos causaron la muerte de varios altos funcionarios militares iraníes. Según organizaciones de derechos humanos, más de 3 mil 320 personas murieron en Irán desde el inicio de la guerra, con miles de heridos.
Represalias iraníes
Irán ha respondido con misiles balísticos, y atacó varias instalaciones israelíes. El sábado, las ciudades de Arad y Dimona fueron alcanzadas por dos misiles que dejaron decenas de heridos y daños materiales en edificios residenciales. Hasta el momento, más de 4 mil 700 israelíes resultaron heridos por ataques iraníes.
Líbano: Escalada de combates y bloqueo del sur
En Líbano, Israel destruyó puentes sobre el río Litani, con el objetivo de aislar el sur del país. La milicia libanesa Hezbolá ha atacado posiciones del ejército israelí en Maroun al-Ras, Yaron y Jibsheet, además de bombardear el asentamiento de Kiryat Shmona. Desde el 2 de marzo, las agresiones israelíes causaron más de mil muertos y 2 mil 700 heridos en Líbano, con más de un millón de desplazados.
Irak: Ataques a milicias proiraníes y creciente tensión
En Irak, las milicias proiraníes han sido atacadas por aviones israelíes, sin reportarse víctimas. El centro diplomático estadounidense en Bagdad también fue blanco de un ataque. Las milicias iraquíes leales a Irán extendieron la suspensión de ataques a la embajada de EE. UU. por cinco días más.
Golfo: Aumento de los ataques y amenazas a la seguridad
Los países del Golfo como Kuwait, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos han interceptado misiles balísticos y drones. Bahréin ha emitido alertas de evacuación tras lanzamientos de misiles. Aunque los daños han sido limitados, Bahréin ha destruido 145 misiles y 246 drones desde el inicio de la guerra.
Iniciativas políticas para reabrir Ormuz y garantizar la seguridad energética
El primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente estadounidense, Donald Trump, han discutido la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz para estabilizar los mercados energéticos globales. Reino Unido ha permitido el uso de bases militares para apoyar las operaciones contra los misiles en Irán.
El director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, advirtió que esta crisis es la más grave desde las crisis del petróleo en los años 70 del pasado siglo. Reabrir el estrecho de Ormuz es fundamental para reducir las tensiones en los mercados energéticos, y la AIE podría recurrir a reservas estratégicas de petróleo si persisten los bloqueos.
Impacto económico global y crisis energética
El cierre de Ormuz ha interrumpido el suministro de energía, ya que por allí pasa el 20 por ciento del comercio mundial de petróleo y gas. Esto ha provocado un aumento del 35 por ciento en los precios del gas en Europa. La AIE advirtió sobre un creciente déficit de combustibles, especialmente en Asia.
El conflicto escala y afecta la seguridad energética así como la navegación marítima. Las potencias internacionales trabajan para mitigar los efectos, pero el riesgo de una mayor expansión del conflicto sigue latente, con graves repercusiones para la estabilidad regional y global.
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