Nueva York, 27 oct (SANA) Más de 37.000 civiles murieron en conflictos armados durante 2025, y las mujeres y las niñas representaron una cuarta parte de las víctimas mortales, una proporción que se ha duplicado desde 2021, según un informe de las Naciones Unidas sobre «Mujeres, paz y seguridad». El documento alerta de que el aumento del uso de armamento avanzado y el deterioro del respeto por el derecho internacional humanitario agravan los riesgos para la población civil.
El Centro de Noticias de la ONU, que difundió los datos del informe, indicó que al menos 25 mujeres y niñas mueren cada día en conflictos armados, mientras que más de 750.000 viven a menos de 50 kilómetros de zonas de combate activo.
El documento señala que en 2025 se registraron 185 conflictos en todo el mundo, la cifra más alta desde 1946. Ese mismo año, el gasto militar mundial ascendió a unos 2,9 billones de dólares, mientras que la ayuda internacional disminuyó un 23 %.
Consecuencias para la salud, la educación y la seguridad
Las repercusiones de los conflictos van más allá de las muertes y los desplazamientos y afectan al acceso a la atención sanitaria, la educación y otros servicios esenciales. En los países afectados por conflictos, el riesgo de mortalidad materna es cinco veces mayor que en los países estables, mientras que las niñas tienen dos veces y media más probabilidades de quedar excluidas de la educación.
Asimismo, la ONU verificó 9.788 casos de violencia sexual relacionada con conflictos durante 2025.
Nyaradzayi Gumbonzvanda, directora ejecutiva adjunta de ONU Mujeres, afirmó que las guerras son cada vez más letales para las mujeres, las niñas y la población civil. Advirtió de que sus consecuencias se extienden a hospitales y maternidades, escuelas y hogares, espacios que deberían ofrecer protección.
En Gaza, explicó, la destrucción de hospitales y centros de atención materna, junto con las dificultades para acceder a suministros esenciales, ha provocado una caída del 41 % en los nacimientos y un aumento del 300 % en los abortos espontáneos. En Afganistán, señaló las restricciones que impiden a las niñas acceder a la educación.
Las mujeres, clave para la resiliencia y la paz
El informe destaca que las mujeres no solo sufren las consecuencias de los conflictos, sino que también desempeñan un papel esencial en la protección de las comunidades y la construcción de la paz. Entre sus contribuciones figuran la negociación de refugios seguros para familias atrapadas en zonas de combate, la protección de supervivientes de violencia sexual y el mantenimiento de la cohesión social cuando las instituciones dejan de funcionar.
Gumbonzvanda sostuvo que la seguridad no debe medirse por el tamaño del arsenal de un país, sino por la posibilidad de que las niñas acudan a la escuela sin temor, las mujeres vivan libres de violencia y las familias puedan dormir tranquilas.
Aumenta el gasto militar y disminuye la financiación humanitaria
Sarah Hendriks, directora de la División de Políticas, Programas y Asuntos Intergubernamentales de ONU Mujeres, alertó de los riesgos que plantean los drones, las armas de largo alcance y las tecnologías militares basadas en inteligencia artificial, en un contexto de creciente menosprecio por el derecho internacional.
Según el informe, el gasto militar mundial alcanzó unos 2,9 billones de dólares en 2025, una cantidad 776 veces superior al presupuesto ordinario anual de la ONU. En contraste, la financiación destinada a organizaciones de derechos de las mujeres y movimientos feministas en zonas de conflicto se redujo a unos 168 millones de dólares.
Hendriks añadió que el 45 % de las organizaciones de mujeres que trabajan en contextos humanitarios disponen de financiación para menos de seis meses, mientras que el 77 % ha perdido personal. Por ello, instó a los gobiernos y donantes a proteger los fondos destinados a la igualdad de género y a garantizar un apoyo directo y sostenible a las organizaciones locales de mujeres.
El documento también indica que, en 2025, el 38 % de las entidades de la ONU destinaron fondos a organizaciones lideradas por mujeres o centradas en sus derechos en zonas afectadas por conflictos y crisis, frente al 25 % registrado el año anterior.
La ONU pide incluir a las mujeres en las negociaciones de paz
Gumbonzvanda y Hendriks destacaron la necesidad de garantizar una participación efectiva de las mujeres en las decisiones relacionadas con la guerra y la paz. Gumbonzvanda instó a la comunidad internacional a defender el derecho internacional, poner fin a la impunidad, detener la muerte de civiles e incorporar a las mujeres como responsables de la toma de decisiones en las negociaciones de paz.
El informe advierte de que, en las zonas de conflicto, las mujeres y las niñas se enfrentan no solo a la muerte y el desplazamiento, sino también a vulneraciones físicas, sociales y económicas. La destrucción de infraestructuras y el deterioro de los servicios esenciales agravan su situación, por lo que su protección y participación en los procesos de paz son fundamentales para avanzar hacia comunidades más seguras y estables.
rsh