Washington, 28 oct (SANA) El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el martes una propuesta para flexibilizar las normas sobre emisiones de metano del sector del petróleo y el gas aprobadas durante la Administración de su antecesor, Joe Biden, con el objetivo de abaratar los costes energéticos e impulsar la producción nacional.
Durante un mitin celebrado en Lubbock, Texas, en apoyo del candidato republicano al Senado Ken Paxton, Trump calificó las regulaciones de «costosas e innecesarias» y aseguró que su revisión permitirá ahorrar unos 45.000 millones de dólares a consumidores y empresas.
La Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA) calcula que los cambios facilitarían una producción adicional de 210 millones de barriles de petróleo y 1,41 billones de pies cúbicos de gas natural.
La propuesta contempla eliminar el programa de supervisión de grandes fugas de metano, flexibilizar los requisitos para los pozos de menor producción y relajar las restricciones a la quema rutinaria de gas en instalaciones petroleras.
La iniciativa todavía debe tramitarse, por lo que no supone la derogación definitiva de las normas vigentes. La Administración Trump sostiene que la flexibilización reducirá la carga regulatoria sobre los productores y contribuirá a aumentar la oferta energética.
El anuncio se enmarca en los esfuerzos de la Casa Blanca por contener el encarecimiento de los combustibles antes de las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre.
Los elevados precios de la gasolina se han convertido en un factor de presión política para los republicanos, en un contexto marcado por la guerra con Irán.
El metano, principal componente del gas natural, es un potente gas de efecto invernadero y contribuye significativamente al calentamiento global.
Las fugas durante la extracción, el procesamiento y el transporte de combustibles fósiles constituyen una de las principales fuentes industriales de estas emisiones.
La normativa aprobada durante la Administración Biden en 2024 establecía controles sobre instalaciones nuevas y existentes, así como obligaciones de inspección y reparación de fugas.
Las autoridades de entonces estimaron que permitiría evitar 58 millones de toneladas de emisiones de metano hasta 2038 y generar beneficios ambientales y sanitarios valorados en 98.000 millones de dólares hasta 2034.
Las organizaciones ecologistas han advertido de que la flexibilización podría prolongar la contaminación atmosférica y favorecer el desperdicio de gas natural que podría aprovecharse como fuente de energía.
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