Damasco, 31 dic (SANA) El Autobús Cultural, iniciativa de la Dirección de Cultura de Damasco- Campo, continuó su recorrido por la provincia y llegó a la ciudad de Saidnaya, en la región del Qalamoun Occidental, donde ofreció un variado programa de actividades recreativas y educativas dirigido a los niños de la localidad.
Las actividades se desarrollaron en el Jardín de Infancia Especial Al-Enaya, ubicado en el Monasterio de Sednaya, con la participación de 75 niños.
El programa incluyó propuestas recreativas y formativas, entre ellas el autobús cultural móvil, equipado con una biblioteca completa de cuentos y novelas, además de juegos educativos físicos y mentales, concursos y la interpretación de villancicos en árabe, inglés y francés frente al árbol de la iglesia.

Fomentar la lectura y los valores desde la infancia
El padre Taher Youssef, sacerdote de la parroquia greco-católica melquita de Santa Sofía, señaló que esta iniciativa constituye una contribución práctica a la concienciación de niños y jóvenes y a la difusión de la cultura en un contexto marcado por los efectos de la guerra.
Subrayó la importancia de construir el ser humano en los ámbitos cultural, espiritual y humano, y de dotar a los niños, desde temprana edad, de valores como la conciencia, el arte, la paciencia, la fe y el diálogo.
Asimismo, destacó el papel complementario de la iglesia y la mezquita en la sensibilización social y en la organización de actividades culturales, médicas y educativas.
La lectura, eje central de la formación cultural infantil
Por su parte, Shereen Khoury, supervisora del Jardín de Infancia Especial Al-Enaya, dijo que el evento permitió acercar nuevamente a los niños a los libros impresos, alejándolos de la dependencia de los videojuegos y los teléfonos móviles con el fin de reforzar la conciencia sobre la importancia de esta etapa delicada.
La profesora de inglés en el mismo jardín de infancia, Karen Raad, calificó la iniciativa como “un paso muy hermoso” para reconectar a los niños con la lectura y el diálogo, dentro de un autobús escolar lleno de historias. Destacó, además, el mensaje de amor y sensibilización que transmite la actividad, especialmente durante la temporada navideña.
Las experiencias de autobuses culturales se remontan a la década de 1930, con las bibliotecas móviles en Gran Bretaña, el Bibliocar en Japón y el Bibliobús en América Latina.
Con el tiempo, estas iniciativas se han convertido en plataformas culturales itinerantes que fomentan la lectura y la creatividad, acercan el conocimiento a las comunidades y simbolizan la equidad cultural y la reducción de la brecha entre zonas urbanas y rurales.
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