Damasco, 21 jun (SANA) El presidente Ahmed Al-Sharaa afirmó que la región atraviesa una etapa delicada y consideró que el cambio de régimen en Siria representó una oportunidad positiva, de la cual se beneficiaron la mayoría de los países de la zona.
En una entrevista con Al-Mashhad TV, el mandatario señaló que algunas partes libanesas siguen ancladas en el pasado y razonan con las mismas viejas premisas, pese a que Líbano enfrenta una guerra de gran magnitud.
Al-Sharaa advirtió que la crisis en Líbano es profunda y que los esfuerzos para alcanzar soluciones políticas permanecen estancados, mientras Siria plantea una visión diferente, basada en la prioridad de poner fin a la guerra y detener los bombardeos.
Explicó que la propuesta presentada por Damasco a Estados Unidos se basa en cesar la guerra y abordar sus repercusiones negativas en Líbano y Siria mediante diversas soluciones económicas, políticas y sociales.
El mandatario explicó para detener lo que ocurre actualmente en Líbano se requieren soluciones creativas, no fórmulas tradicionales obsoletas.
Al-Sharaa indicó que el presidente estadounidense, Donald Trump, expresó su preocupación por la situación en Líbano y manifestó su deseo de poner fin a la guerra, además de referirse al papel de Siria en la búsqueda de una solución segura y pacífica.
No obstante, aclaró que esas declaraciones fueron malinterpretadas como si implicaran una entrada inmediata de Siria en Líbano.
El jefe de Estado sostuvo que se puede confiar en que Siria contribuirá a una salida positiva mediante el restablecimiento del apoyo al Estado libanés, el fortalecimiento de sus instituciones oficiales y la creación de canales de entendimiento entre las distintas fuerzas libanesas, incluido Hezbolá.
Además, advirtió que las soluciones fragmentarias generan grandes dificultades, por lo que Líbano necesita con urgencia tomar decisiones y encontrar alternativas estratégicas.
El presidente sirio expresó su convicción de que Líbano tiene la oportunidad de salir de esta difícil situación, siempre que adopte ideas innovadoras y supere los enfoques tradicionales.
“Tendemos la mano a Líbano a diario”, afirmó Al-Sharaa, al subrayar que la situación en Siria ofrece múltiples herramientas para influir positivamente en el país vecino.
Sin embargo, recalcó que la eficacia de cualquier esfuerzo depende principalmente del consenso libanés.
El mandatario aseguró que Siria se preocupa por la seguridad y la estabilidad de Líbano, pues cualquier alteración en ese país repercute en Siria, y viceversa.
Al-Sharaa defendió el diálogo como vía principal, al señalar que cualquier ruptura de ese camino abre la puerta a la guerra.
Agregó que Siria busca resolver el problema de Hezbolá y contribuir a que Líbano avance, por lo que está dispuesta a sentarse a dialogar con todas las partes.
El presidente afirmó que ha llegado el momento de que la región ponga fin a las guerras y los conflictos, y avance hacia el desarrollo y la reconstrucción.
Asimismo, indicó que Siria intenta encontrar una solución segura que contribuya a salvar a Líbano, al tiempo que explora nuevas vías para los próximos días.
Subrayó que el papel sirio en este proceso es positivo y responde a los intereses de ambos países.
Al-Sharaa añadió que Damasco busca construir vínculos económicos, no militares, entre Líbano y Siria.
Recordó que, históricamente, Beirut fue la puerta de entrada a Damasco, mientras Trípoli lo fue para Homs.
El mandatario destacó que Siria comenzó a construir un vínculo estratégico entre Oriente y Occidente, y que su costa mediterránea adquirió una importancia crucial para las cadenas de suministro.
En ese sentido, afirmó que la relación entre Siria y Líbano debe basarse en los puntos de convergencia, no en los de conflicto, y consideró que Líbano debe beneficiarse del papel de Siria.
Al-Sharaa reiteró el apoyo de su país al fin de la guerra en la región, al advertir que su continuidad no beneficia a nadie.
También sostuvo que el camino de Siria hacia el desarrollo económico está claro y constituye una opción estratégica para el país.
Según las cifras, añadió, Siria avanza por el buen camino, aunque atraviesa una fase de recuperación, y expresó su esperanza de estar a la altura de las expectativas del pueblo sirio.
El presidente concluyó que Siria tiene la valentía suficiente para decir públicamente si alguna vez decidiera entrar en un conflicto o una guerra.
“No deseamos sino el bien para nuestros hermanos en Líbano y aspiramos únicamente a que gocen de una vida feliz”, afirmó, al insistir en que el papel de Siria es exclusivamente positivo y está definido por los intereses comunes de ambos países.
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