Gaza, 9 sep (SANA) Ahmed Abu Nar sabe lo que significa perder una pierna y aprender a vivir de nuevo con esa ausencia. Futbolista amputado de Gaza, perdió la extremidad izquierda por disparos de un francotirador israelí.
Por eso, cuando vio a un exsoldado israelí protagonizando una campaña de Adidas dirigida precisamente a personas amputadas, sintió que la empresa había borrado de un plumazo a quienes, como él, cargan en el cuerpo las consecuencias de la guerra.
“Podrían haber elegido a muchas otras personas”, lamentó Abu Nar en declaraciones a la agencia Anadolu. Para él, la decisión de utilizar como imagen de la campaña a Shalev Biton, exsoldado israelí que participó en la ofensiva de 2021 contra Gaza, no fue una casualidad, sino “una decisión calculada para ignorar a las víctimas y glorificar al asesino”.
La campaña promocionaba un servicio de Adidas que permite a las personas amputadas comprar un solo zapato por la mitad del precio de un par completo. Sobre el papel, una iniciativa pensada para facilitar la vida de quienes han perdido una extremidad. Pero en Gaza, donde miles de personas han sufrido amputaciones desde octubre de 2023, la elección del protagonista provocó indignación.Abu Nar decidió entonces que no volvería a vestir la marca.
“Esta decisión es irrevocable para nosotros, los atletas de Gaza”, afirmó. Asegura que se deshará de toda su ropa deportiva de Adidas y pide a otros deportistas que hagan lo mismo.
La polémica creció en las redes sociales y derivó en llamamientos al boicot. Adidas terminó disculpándose el lunes a través de su cuenta árabe de Instagram, aunque Abu Nar critica que la reacción se limitara a sus canales dirigidos a Oriente Medio y que la cuenta global de la compañía no abordara de la misma manera la controversia.
Una campaña que toca una herida abierta
Para Hassan Abu Karim, de 43 años, el anuncio también toca una herida personal.
El miembro de la junta directiva de la Asociación Palestina de Fútbol Amputado, Abu Karim perdió una pierna en 2006 por un proyectil israelí durante una incursión en la zona de Maghazi.
Desde la creación de la asociación, en 2018, explica, una de las mayores dificultades ha sido conseguir algo tan básico como zapatos, muletas o material adaptado para los deportistas.
“Mientras nosotros luchamos para conseguir las necesidades más elementales para los atletas amputados, vemos cómo una empresa mundial ofrece sus recursos y patrocinio a un soldado que participó en operaciones contra nuestro pueblo”, afirmó.
Para Abu Karim, la imagen tiene un significado que va más allá de la publicidad.
“Al verla, sentí que habían ignorado por completo el sufrimiento de las personas amputadas y con discapacidad en Gaza”, dijo.
Su petición a Adidas es directa: que no se limite a retirar una campaña, sino que revise cómo representa a las víctimas de los conflictos y a quiénes elige para hacerlo.
Miles de amputados en una Gaza sin apenas rehabilitación
La controversia adquiere otra dimensión frente a las cifras de amputaciones en la Franja.
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud de mayo de 2026, entre 5.161 y 6.710 personas han sufrido amputaciones en Gaza desde octubre de 2023.
La OMS calcula además que unas 43.000 personas padecen lesiones capaces de alterar de forma permanente sus vidas, entre ellas alrededor de 10.000 niños.
A ello se suma la falta de recursos para quienes sobreviven.
Datos de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios indican que los menores representan cerca del 18 % de las amputaciones y que en Gaza no existen servicios especializados de rehabilitación pediátrica.
Para muchos, perder una extremidad no es el final del tratamiento, sino el comienzo de un camino largo: nuevas cirugías, fisioterapia, rehabilitación y la búsqueda de una prótesis adecuada en un territorio donde escasean tanto los materiales como los centros especializados.
Abu Nar resume esa contradicción desde su propia experiencia: mientras una marca global promociona un zapato para amputados con la imagen de un exsoldado israelí, en Gaza miles de personas amputadas siguen intentando conseguir una prótesis, unas muletas o simplemente la posibilidad de volver a caminar.
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