Jerusalén ocupada, 30 jun (SANA) Una fotografía difundida por el periodista palestino Mujahid Bani Mufleh tras su liberación de una prisión israelí ha generado una amplia reacción en redes sociales al mostrar visibles secuelas físicas, incluidos daños en parte del cráneo, que atribuye al trato recibido durante sus 14 meses de detención.
Bani Mufleh, natural de la localidad de Beita, al sur de Nablus, publicó la imagen en su cuenta de Instagram acompañada de un extenso testimonio sobre su experiencia en prisión y el prolongado proceso de rehabilitación médica que afrontó tras recuperar la libertad.
Según su relato, fue detenido después de que fuerzas israelíes allanaran su vivienda a finales de junio de 2025 y posteriormente trasladado a la prisión de Menashe, ubicada en el complejo militar de Salem, en el norte de Cisjordania ocupada.
En el texto que acompaña la fotografía, el periodista describe las condiciones que asegura haber vivido durante su encarcelamiento, marcadas por el hambre, la pérdida de autonomía y el deterioro físico.
“Catorce meses en prisión y el largo proceso de rehabilitación que siguió fueron suficientes para cambiarme para siempre“, escribió Bani Mufleh, quien aseguró haber comprendido durante ese periodo “el verdadero significado del hambre”, al acostarse y despertarse con dolor por la falta de alimentos, y cómo “una hogaza de pan puede convertirse en un sueño”.
También afirmó haber sufrido la pérdida de control sobre los aspectos más básicos de la vida cotidiana. “Aprendí el significado de la humillación cuando otros controlan los detalles de tu vida diaria: cuándo comes, cuándo duermes, cuándo te levantas”, señaló.

El periodista añadió que, tras su liberación, el proceso de recuperación física estuvo marcado por la dificultad para realizar tareas básicas. “Levantarse de la cama se convirtió en una batalla, un solo paso en un logro”, escribió, al tiempo que aseguró que la experiencia le hizo valorar acciones cotidianas como caminar, dormir sin dolor o comer hasta saciarse.
La publicación provocó una oleada de reacciones entre periodistas, activistas y usuarios de redes sociales, que compararon fotografías anteriores del reportero con su aspecto actual y denunciaron el deterioro físico que presenta tras su encarcelamiento.
Diversos internautas calificaron la imagen como un testimonio del sufrimiento de los presos palestinos en cárceles israelíes y señalaron que refleja las consecuencias físicas y psicológicas de la detención.
Las autoridades israelíes no se han pronunciado hasta el momento sobre las afirmaciones realizadas por Bani Mufleh ni sobre las circunstancias de su detención o su estado de salud durante el periodo de reclusión.
Organizaciones internacionales de derechos humanos han denunciado en reiteradas ocasiones presuntos malos tratos contra detenidos palestinos en centros penitenciarios israelíes, mientras Israel sostiene que sus prisiones operan conforme a la legislación vigente y que investiga las denuncias de abusos cuando existen pruebas.
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