Capitales, 24 may (SANA) Las negociaciones diplomáticas para alcanzar un acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán entraron en una fase decisiva en las últimas horas, en medio de crecientes expectativas sobre un posible entendimiento que permita poner fin al conflicto regional con Israel y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz al tráfico marítimo internacional.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que las conversaciones han logrado “avances significativos” y afirmó en la red Truth Social que los detalles finales del acuerdo aún están siendo discutidos y podrían anunciarse próximamente.
En la misma línea, el secretario de Estado, Marco Rubio, habló de progresos “importantes” alcanzados durante las últimas 48 horas en coordinación con países árabes del Golfo y sugirió que podrían producirse “buenas noticias” relacionadas con la reapertura del estrecho de Ormuz en un futuro cercano.
Según el portal Axios, la propuesta en discusión contempla una extensión de 60 días del alto el fuego vigente desde abril, a cambio de la reapertura del estrecho sin restricciones arancelarias y de permitir a Irán retomar plenamente sus exportaciones petroleras, mientras se inician negociaciones formales sobre el programa nuclear iraní.
No obstante, el principal obstáculo sigue siendo el destino de las reservas iraníes de uranio altamente enriquecido.
Reuters citó a una fuente iraní de alto rango que negó que Teherán haya aceptado entregar esas reservas y aseguró que el expediente nuclear “no forma parte del acuerdo preliminar”. Por el contrario, funcionarios estadounidenses consultados por The New York Times consideran que cualquier pacto duradero debe incluir limitaciones claras sobre el programa nuclear iraní.
El diario estadounidense señaló además que Washington llegó a considerar opciones militares contra instalaciones nucleares iraníes, incluidas infraestructuras situadas en Isfahán, antes de priorizar la vía diplomática.
En paralelo, Pakistán y varios países del Golfo intensificaron sus esfuerzos de mediación para acercar posiciones entre Washington y Teherán.
El ministro pakistaní de Exteriores, Ishaq Dar, afirmó que las negociaciones avanzan de manera “prometedora”, mientras que el primer ministro Shehbaz Sharif expresó la disposición de Islamabad a albergar futuras rondas de diálogo.
Fuentes diplomáticas y medios regionales también destacaron el papel de Qatar, Arabia Saudita, Türkiye y Egipto en las consultas en curso. El emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, insistió durante una conversación telefónica con Trump en que las soluciones diplomáticas siguen siendo “la mejor vía” para evitar una escalada regional.
Preocupación israelí y preparativos occidentales
Mientras tanto, en Israel aumentan las preocupaciones por el posible contenido del acuerdo.
Medios israelíes como Haaretz y Yediot Aharonot informaron sobre temores dentro del aparato de seguridad de que un “acuerdo provisional” permita a Irán reorganizar posteriormente sus capacidades nucleares y militares.
Axios indicó que el primer ministro Benjamin Netanyahu trasladó directamente sus inquietudes a Trump, especialmente respecto a una eventual cláusula relacionada con el fin de los enfrentamientos entre Israel y Hizbulá en el Líbano.
CNN informó además de que Netanyahu mantiene consultas de seguridad permanentes para seguir el desarrollo de las negociaciones.
En el plano internacional, varias potencias occidentales comenzaron preparativos ante un eventual acuerdo sobre Ormuz.
Informes citados por The New York Times señalan que Reino Unido, Francia y Alemania evalúan el despliegue de una misión marítima multinacional destinada a garantizar la seguridad de la navegación y supervisar posibles operaciones de desminado en el estrecho.
Fuentes británicas indicaron además que Londres elevó el nivel de alerta militar en la región ante la posibilidad de acontecimientos imprevistos.
El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial, se mantiene como uno de los puntos más sensibles de la crisis regional y como eje central de las negociaciones entre Washington y Teherán.
Aunque el ambiente diplomático parece más favorable que en semanas anteriores, persisten profundas diferencias entre ambas partes, especialmente en torno al programa nuclear iraní y al control del tráfico marítimo en el Golfo Pérsico, lo que mantiene abierta la posibilidad de una nueva escalada si fracasan los contactos actuales.
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