Kabul, 14 may (SANA) El subdirector ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Carl Skau, advirtió hoy que los conflictos regionales y las interrupciones en las cadenas de suministro impiden ampliar la asistencia alimentaria a niños afganos en riesgo de desnutrición.
En declaraciones divulgadas en Kabul, Skau señaló que la organización podría haber suministrado alimentos a un millón adicional de menores si no existieran obstáculos derivados de guerras, alza de precios, costos de transporte y problemas logísticos.
“El mundo coincide al menos en una cosa: los niños no deberían morir de hambre”, afirmó el funcionario, quien alertó también sobre el incremento de los costos de la ayuda humanitaria y la reducción de las donaciones internacionales.
Según explicó, las dificultades en las cadenas de suministro, tanto en términos financieros como de tiempo, limitaron la expansión de los programas de asistencia alimentaria en Afganistán.
Skau indicó además que miles de toneladas de ayuda destinadas a escolares afganos enfrentaron importantes retrasos y gastos adicionales debido a las repercusiones del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El representante del PMA subrayó que la captación de fondos para atender a los sectores más vulnerables continúa siendo extremadamente compleja en el actual contexto internacional.
Afganistán atraviesa actualmente un fuerte aumento de los precios de alimentos y combustibles, unido a graves interrupciones en las rutas logísticas provocadas por enfrentamientos en la frontera con Pakistán desde finales de febrero.
Las tensiones fronterizas y los intercambios de disparos entre ambos países derivaron en el cierre casi total de los pasos fronterizos durante aproximadamente ocho meses, situación que agravó las dificultades de abastecimiento.
El país enfrenta además niveles récord de desnutrición, agravados por terremotos, fenómenos climáticos extremos y el retorno de millones de afganos desde naciones vecinas.
fm/em