Capitales, 28 abr (SANA) Las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán se intensifican en lo que fuentes diplomáticas describen como “días decisivos”, en medio de un claro estancamiento de las negociaciones y un aumento de la presión política, militar y económica sobre Teherán.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha expresado su descontento con la última propuesta iraní, mientras se multiplican los esfuerzos de mediación internacional en paralelo a una escalada sobre el terreno en Líbano y a un intercambio de amenazas que refleja la fragilidad de la actual tregua.
Las negociaciones avanzan entrelazadas con mecanismos de presión que incluyen sanciones económicas, un bloqueo marítimo y movimientos militares, lo que deja el escenario abierto a distintos desenlaces: desde un acuerdo parcial hasta una reanudación limitada de los combates, según fuentes estadounidenses e iraníes citadas por medios internacionales.
El desacuerdo nuclear, eje del conflicto
Medios como Reuters, CNN y The Wall Street Journal coinciden en que Trump considera insuficiente la propuesta iraní, especialmente por no abordar el programa nuclear.
Según fuentes estadounidenses, Washington exige tratar este asunto como condición central de cualquier acuerdo, mientras que Irán plantea posponerlo hasta después de un alto el fuego y la normalización del tránsito en el estrecho de Ormuz.
The New York Times informó de que Trump trasladó su insatisfacción a sus asesores, mientras Bloomberg señaló que la presión sobre Irán continúa en aumento, con indicios de un creciente estrangulamiento de sus exportaciones petroleras.
Pese a ello, fuentes citadas por CNN sostienen que las posiciones de ambas partes “no están tan alejadas como parecen” y que la diplomacia continúa discretamente, con la posible reapertura del estrecho de Ormuz como primer paso.
Sanciones y presión económica creciente
El secretario del Tesoro de EE. UU. anunció nuevas sanciones contra quienes mantengan vínculos con aerolíneas iraníes, en lo que calificó como un intento de “asfixia financiera”.
Informaciones del Wall Street Journal apuntan además a medidas contra terceros países que faciliten el comercio con Irán, mientras el bloqueo marítimo ha obligado a desviar decenas de buques y ha provocado una fuerte caída en las exportaciones de crudo iraní, con previsiones de que la producción podría reducirse a la mitad a mediados de mayo.
El Mando Central estadounidense confirmó medidas contra petroleros, y datos de Bloomberg muestran acumulación de buques iraníes cerca del puerto de Chabahar, señal de dificultades logísticas y exceso de oferta.
Washington eleva el tono sobre Ormuz
El secretario de Estado, Marco Rubio, calificó de “excepcional” el nivel de sanciones y advirtió que podrían intensificarse.
Rubio describió el estrecho de Ormuz como un “arma económica” que Irán intenta utilizar, subrayando que cualquier acuerdo para su reapertura no debe otorgar a Teherán control ni capacidad de imponer tarifas.
Asimismo, el Departamento de Estado acusó a Irak de no frenar ataques de milicias proiraníes y pidió su desmantelamiento, advirtiendo de posibles consecuencias en las relaciones bilaterales.
Escalada en Líbano pese a la tregua
Sobre el terreno, Israel continúa sus operaciones en el sur de Líbano. El ejército israelí afirmó haber atacado más de 20 infraestructuras vinculadas a Hizbulá y aseguró que mantendrá sus acciones frente a lo que considera amenazas persistentes.
El Ministerio de Salud libanés informó de al menos cuatro muertos y 51 heridos tras los bombardeos, mientras reportes locales describen intensos ataques y destrucción en zonas residenciales.
Persisten las amenazas regionales
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, indicó que la amenaza de misiles y drones sigue vigente pese al alto el fuego, mientras que el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, advirtió que 2026 podría convertirse en “un año de combates en múltiples frentes”.
Presión internacional y posiciones enfrentadas
En el ámbito internacional, aumentan los llamados a reabrir el estrecho de Ormuz. Alemania instó a Irán a hacerlo de inmediato y a abandonar su programa nuclear; el Reino Unido reiteró su presión para evitar una interrupción del comercio global, y Francia pidió “concesiones significativas” por parte de Teherán.
Irán, por su parte, acusó a Estados Unidos de “piratería marítima” y responsabilizó a Washington de obstaculizar la navegación, al tiempo que su embajador ante la ONU reclamó garantías de seguridad.
Rusia reafirmó su apoyo a la vía diplomática y subrayó la continuidad de su asociación estratégica con Irán.
Mercados en alerta ante la incertidumbre
Los mercados globales reflejan la incertidumbre creciente. Los precios del petróleo se mantienen elevados ante el riesgo de interrupciones en el suministro a través del estrecho de Ormuz: el Brent oscila entre 107 y 109 dólares por barril, mientras el crudo estadounidense se sitúa entre 95 y 97 dólares.
El oro, en cambio, muestra volatilidad y ha retrocedido en operaciones al contado, en un contexto de preferencia por posiciones a corto plazo frente a inversiones sostenidas.
Este comportamiento refleja un clima de cautela entre los inversores, atentos tanto a la evolución de las negociaciones como a las decisiones de los bancos centrales, ante el riesgo de una eventual perturbación del suministro energético si fracasa la vía diplomática.
okz.fm