Capitales, 1 abr (SANA) Tras las posturas divergentes sobre la guerra en Ucrania y la crisis desatada por las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump acerca de su intención de tomar el control de Groenlandia, la guerra en Oriente Medio ha venido a ampliar aún más la brecha entre Washington y sus aliados europeos, lo que ha provocado un aumento de la tensión entre ambas partes.
Las declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en una entrevista con el canal Fox News en la noche de ayer han materializado este conflicto. Rubio señaló que Estados Unidos llevará a cabo una revisión de sus relaciones con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) después de la guerra, destacando el amplio malestar que siente Washington por la negativa de los aliados europeos a colaborar en los esfuerzos para reabrir el Estrecho de Ormuz, cerrado por Irán a principios del pasado mes de marzo.
Trump: “No estaremos de su lado”
Las declaraciones de Rubio se producen después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, criticara ayer martes a los países europeos a través de su plataforma “Truth Social” por rechazar las solicitudes de Estados Unidos para intervenir en la guerra contra Irán y por no poder obtener combustible para sus aviones debido al cierre del Estrecho de Ormuz. “Vayan y consigan vuestro propio petróleo”, sentenció el presidente norteamericano.
Añadió que estos países, incluido el Reino Unido, deberían optar primero por comprar el petróleo a Estados Unidos, que posee suministros suficientes.
“Entonces tienen que aprender a defenderse por sus mismos, porque Estados Unidos ya no estará ahí para ayudarles de la misma manera que ustedes no estuvieron ahí para ayudarnos”, aseveró.
Anteriormente, Trump había declarado ante un foro de inversión en Miami que Estados Unidos “no tiene por qué estar del lado de la OTAN”.
“Siempre hemos estado de su lado, pero ahora, basándome en sus acciones, no veo por qué debamos estarlo. ¿Por qué estar de su lado si ellos no están del nuestro?”, agregó.
Europa cierra espacios aéreos y bases a Washington
Estas posturas estadounidenses coinciden con la decisión de algunos países europeos de restringir o prohibir el uso de sus espacios aéreos y bases militares a la aviación estadounidense, así como de rechazar su participación en cualquier esfuerzo militar en la guerra actual.
España ha adoptado la postura más estricta. Su ministra de Defensa, Margarita Robles, anunció el cierre completo del espacio aéreo, declarando: “No permitimos el uso de las bases ni del espacio aéreo para ninguna acción relacionada con la guerra en Oriente Medio”, lo que llevó a Trump a amenazar a Madrid con cortar las relaciones comerciales.
Asimismo, Italia se negó a permitir el aterrizaje de bombarderos estadounidenses en la base de Sigonella, en Sicilia. Por otro lado, informes de prensa y diplomáticos indican que Francia denegó el paso por su territorio a aviones cargados con armamento estadounidense destinado a ser utilizado en la guerra en Israel.
Polonia, por su parte, rechazó una solicitud estadounidense para trasladar sus sistemas de defensa antiaérea “Patriot” a Oriente Medio.
Incluso el Reino Unido, el aliado más cercano de Estados Unidos, ha experimentado tensiones en la relación entre Trump y el primer ministro británico, Keir Starmer, después de que este último prohibiera el uso de la base en la isla de Diego García para lanzar ataques contra Irán.
Profundización de la brecha existente
Todas estas posturas y declaraciones no hacen más que agudizar las tensiones entre Washington y Europa, ya sea por la guerra en Ucrania y la falta de voluntad de la administración Trump de apoyar a Europa frente a Rusia, o por la crisis en torno a Groenlandia y el rechazo europeo a las amenazas de Trump de tomar su control.
Con la continuación de la guerra estadounidense-israelí-iraní, las relaciones entre Washington y los países europeos, así como la alianza histórica, forjada desde la Segunda Guerra Mundial y extendida durante la Guerra Fría, se encuentran en una encrucijada. Los próximos acontecimientos determinarán el rumbo futuro de estas relaciones.
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