Capitales, 01 abr (SANA) El trigésimo tercer día de la guerra estadounidense-israelí-iraní registró una amplia escalada, con un intenso intercambio de ataques con misiles, bombardeos aéreos y drones, en una de las rondas de combate más feroces desde el estallido de la guerra.
El ejército israelí anunció el lanzamiento de redadas intensas contra infraestructuras militares en Teherán y en varias ciudades iraníes, señalando que, desde el inicio de la guerra, ha llevado a cabo cerca de 10.000 ataques contra 4.000 objetivos utilizando aproximadamente 16.000 municiones.
Por su parte, las autoridades iraníes informaron de violentas explosiones en la ciudad de Isfahán y anunciaron el derribo de dos drones estadounidenses modelo “Lucas” en Jorramabad, al sur del país, y en la provincia noroccidental de Qazvín.
Ataques con misiles iraníes
Por su parte, Irán intensificó sus ataques con misiles contra Israel. Informes israelíes indicaron que los misiles apuntaron a Tel Aviv, sus alrededores y sitios militares, lo que provocó lesiones a 25 israelíes, elevando el número total de heridos desde el inicio de la guerra a 6.286, en medio de un fuerte hermetismo sobre el balance de muertos.
Agresiones contra los países del Golfo
Datos publicados por la agencia de noticias AFP mostraron que, en un periodo de 32 días, Irán llevó a cabo más de 5.644 ataques utilizando misiles y drones, además de un ataque con dos aviones de combate.
El 85% de estos ataques tuvo como objetivo a los países del Golfo y a Jordania. Los Emiratos Árabes Unidos encabezó la lista de las naciones más afectadas, seguidos por Kuwait, Bahréin, Qatar, Arabia Saudita, Jordania y, por último, el Sultanato de Omán.
En un acontecimiento notable, la Guardia Revolucionaria iraní amenazó con atacar a las principales empresas tecnológicas estadounidenses, como Apple, Google, Meta y Tesla, en respuesta al “asesinato de funcionarios iraníes y los continuos ataques contra líderes militares”. En este contexto, confirmó que las amenazas entrarían en vigor a partir de la tarde de este miércoles.
Oscilación en la postura de EEUU
En el ámbito político, el presidente estadounidense Donald Trump anunció su intención de detener la guerra en un plazo de dos a tres semanas, aclarando que la decisión no está necesariamente vinculada a un acuerdo con Teherán, sino a una evaluación interna del curso del conflicto, especialmente en lo relativo al expediente nuclear iraní.
Trump señaló que la cuestión del Estrecho de Ormuz ya no figura entre las prioridades de Washington, e instó a los demás países a asumir la responsabilidad de asegurar sus propias necesidades petroleras, en una medida que refleja una clara tendencia hacia la reducción de la participación directa de Estados Unidos.
Asimismo, el diario The Telegraph informó que el mandatario norteamericano está evaluando la opción de retirarse de la OTAN tras su fracaso en sumar a la alianza a la guerra contra Irán, calificando a la organización como un “tigre de papel” y señalando la debilidad de las capacidades navales británicas.
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, subrayó que la importancia de la OTAN para Washington está ligada a la capacidad del ejército estadounidense para utilizar bases militares en Europa, advirtiendo que restringir este uso podría desequilibrar a la alianza.
En contraste, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, declaró que su país tiene “la voluntad de poner fin a la guerra”, pero condiciona esto a la obtención de indemnizaciones financieras y al cese de las operaciones militares en todos los frentes. Mientras tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán acusó a Estados Unidos de falta de seriedad en la vía diplomática.
la