Ginebra, (26 SANA) El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la situación sanitaria en Cuba resulta extremadamente preocupante, en un contexto marcado por la agudización de la crisis energética derivada de las restricciones al suministro de combustible.
Según declaraciones difundidas en la red social X, Ghebreyesus subrayó que “la salud debe protegerse a toda costa y no quedar a merced de la geopolítica, los bloqueos energéticos y los cortes de electricidad”.
En ese sentido, alertó que el país enfrenta serias dificultades para sostener sus servicios médicos en medio de una crisis profunda que impacta directamente en el acceso a la energía.
La escasez de combustible ha agravado el deterioro del sistema eléctrico, provocando prolongados apagones que afectan el funcionamiento de hospitales, equipos médicos y la conservación de insumos esenciales.
De acuerdo con informes recientes, esta situación ha obligado a posponer miles de intervenciones quirúrgicas y ha puesto en riesgo a pacientes vulnerables, incluidos enfermos crónicos, personas con cáncer y mujeres embarazadas, debido a la imposibilidad de garantizar condiciones adecuadas para la atención médica.
A principios de este año, la administración del presidente estadounidense Donald Trump impuso un estricto embargo petrolero a Cuba como parte de su estrategia de “máxima presión”, con el objetivo de forzar al régimen de La Habana a colapsar o a hacer importantes concesiones.
Trump considera que Cuba es un “Estado fallido” al borde del colapso y sostiene que la interrupción de su suministro energético podría desencadenar protestas populares capaces de provocar un cambio de gobierno.
En ese contexto, el 29 de enero firmó una orden ejecutiva mediante la cual declaró una “emergencia nacional” respecto a Cuba, al calificar sus políticas como una “amenaza extraordinaria e inusual” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
sm