Ankara, 4 mar (SANA) Inspirada en un versículo del Sagrado Corán, la Mezquita Hamidiye, ubicada en la ciudad de Kırşehir, constituye hoy un referente singular de integración entre espiritualidad, arte y arquitectura religiosa en el centro de Türkiye.
Construido originalmente en el barrio de Yeniçe en 1910, durante el reinado del sultán otomano Abdul Hamid II, circunstancia que motivó a los lugareños a denominarlo “Mezquita Hamidiye” o “Hamidiya”, en alusión al Imperador, el templo contaba con una superficie de 115 metros cuadrados, suficiente para la población de aquella época. Sin embargo, el sostenido crecimiento demográfico de la zona hizo necesaria su ampliación, especialmente ante la alta concurrencia durante las oraciones del viernes y las celebraciones religiosas.
En 2015 la antigua estructura fue demolida y sustituida por un nuevo edificio, más amplio y funcional, financiado por la Asociación de la Mezquita Hamidiye, presidida por İsmet Yapıcı, junto a donantes locales.

La propuesta estética se inspira en el versículo 22 de la sura Al-Baqarah (la vaca), que alude a la creación de la tierra como lecho y del cielo como techo, así como a la lluvia que da origen a los frutos. Sobre esa base conceptual, un artista azerbaiyano plasmó en el interior del templo una representación simbólica de la naturaleza descrita en el texto sagrado.
Al ingresar al recinto, el visitante encuentra jardines colgantes pintados en la entrada, estilizados álamos entre las ventanas, una alfombra verde que evoca la hierba y un techo decorado con nubes que sugiere la bóveda celeste. Detrás del mihrab se aprecia la imagen de una cascada, elemento que refuerza la sensación de armonía natural. En la fachada exterior, además, figura inscrito el nombre de Dios, detalle que distingue visualmente al edificio.
El imán de la mezquita , Safa Akıncı, explicó a la agencia Anadolu que el diseño interior fue concebido para reflejar con coherencia la imaginería del versículo coránico y favorecer una experiencia de oración más profunda. Según testimonios de los asistentes, el conjunto arquitectónico transmite serenidad y propicia un ambiente comparable a “un jardín del Paraíso”.
La Mezquita Hamidiye no solo acoge a los fieles en la oración cotidiana, sino que, mediante su propuesta estética, evoca la imagen coránica del Paraíso, jardines frondosos, agua en movimiento y un cielo protector como techo simbólico.
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