Washington, 7 ene (SANA) El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reveló hoy ante el Congreso que Washington cuenta con un plan previamente diseñado para lidiar con Venezuela tras el derrocamiento, arresto y traslado a territorio estadounidense del presidente Nicolás Maduro.
Durante una sesión informativa, el jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que la estrategia no responde a decisiones improvisadas, sino que se sustenta en “detalles cuidadosamente considerados”, en medio de críticas de legisladores sobre la gestión de la administración del presidente Donald Trump en el escenario venezolano.
Rubio afirmó que los ingresos derivados del petróleo venezolano deben beneficiar al pueblo de esa nación sudamericana y sostuvo que el futuro del país “está en manos del pueblo venezolano”, al justificar la política de Washington respecto a los recursos energéticos del país.
En ese contexto, recordó que fuerzas estadounidenses incautaron recientemente dos petroleros sujetos a sanciones y vinculados a Venezuela, en operaciones realizadas de manera sucesiva en el Atlántico Norte y el mar Caribe, según informaron previamente fuentes oficiales.
Asimismo, el funcionario señaló en la red social X que alrededor de 50 millones de barriles de petróleo venezolano de alta calidad serían entregados a Estados Unidos para su venta a precios de mercado. De acuerdo con Rubio, el presidente Trump supervisará el destino de las ganancias con el argumento de garantizar que se utilicen en beneficio tanto del pueblo venezolano como del estadounidense.
En otro tema, Rubio anunció que la próxima semana sostendrá un encuentro con autoridades de Dinamarca, a solicitud de Copenhague, para abordar las reiteradas declaraciones del presidente Trump sobre la posibilidad de imponer la soberanía estadounidense sobre Groenlandia, territorio autónomo perteneciente al Reino danés.
Trump considera a Groenlandia un enclave de valor estratégico para la seguridad nacional de Estados Unidos y no ha descartado su control incluso mediante el uso de la fuerza militar, pese a que Dinamarca es un aliado histórico de Washington y miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La isla posee importantes reservas de minerales de tierras raras y el acelerado deshielo del Ártico está abriendo nuevas rutas marítimas de interés geopolítico, factores que incrementan su relevancia en los cálculos estratégicos de Estados Unidos.
fm