Londres, 30 jul (SANA) La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA, por sus siglas en inglés) anunció que las evaluaciones preliminares apuntan a que se registraron 2.877 muertes relacionadas con las olas de calor que afectaron a Inglaterra durante los pasados meses de mayo y junio, lo que representa un fuerte aumento frente a las 1.504 defunciones contabilizadas durante el verano de 2025.
La referida agencia explicó, en un informe publicado este jueves, que alrededor de 753 fallecimientos estuvieron vinculados con la ola de calor que azotó el país entre el 24 y el 27 de mayo, mientras que otras 2.124 muertes se relacionaron con la ola de calor que se prolongó del 21 al 28 de junio.
Asimismo, señaló que estas cifras todavía son preliminares, aunque se aproximan al mayor balance anual registrado hasta ahora, correspondiente a 2022.
La UKHSA añadió que la ola de calor de junio duró ocho días y obligó a emitir el nivel más alto de alerta sanitaria por calor por segunda vez en la historia de Inglaterra, después de que se registraran temperaturas récord de 37,7 grados centígrados.
La institución antes mencionada consideró probable que 2026 registre el mayor número de muertes relacionadas con el calor de todos los tiempos, en caso de que las olas de altas temperaturas continúen durante el resto del verano.
Además, confirmó que publicará las cifras definitivas en su informe anual, previsto para comienzos de 2027.
Por su parte, el científico especializado en salud pública ambiental de la agencia, Ross Thompson, afirmó que los datos confirman los graves riesgos que plantea el calor extremo, especialmente para las personas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas.
Thompson advirtió, además, de que el cambio climático hará que las olas de calor sean más prolongadas, frecuentes e intensas.
A su vez, la ministra británica de Salud y Atención Social, Yvette Cooper, aseguró que las olas de calor registradas este verano ejercieron una gran presión sobre el sistema sanitario e instó a los ciudadanos a adoptar las precauciones necesarias para proteger a los grupos más vulnerables.
Durante los últimos años, Europa ha experimentado olas de calor frecuentes y récord, que los científicos atribuyen al cambio climático. Mientras tanto, las autoridades sanitarias de varios países amplían los sistemas de alerta temprana y los planes de respuesta para reducir los efectos sobre la salud derivados del aumento extremo de las temperaturas.
Un estudio británico realizado por investigadores del Imperial College de Londres, la Oficina Meteorológica del Reino Unido y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, publicado el 13 de este mes, informó que la ola de calor que azotó Inglaterra y Gales durante mayo y junio causó la muerte de más de 2.700 personas.
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