Roma, 2 feb (SANA) Un estudio científico reciente reveló la existencia de una rara mutación genética en dos mujeres que vivieron hace unos 12.000 años en el sur de Italia, lo que confirma que las enfermedades hereditarias no son un fenómeno moderno.
Según lo publicado por la revista científica “New England Journal of Medicine”, un equipo de la Universidad de Viena, en colaboración con el Hospital de Lieja en Bélgica, analizó restos óseos que datan del Paleolítico Superior.
Los análisis genéticos demostraron que los esqueletos pertenecían a dos mujeres con un parentesco de primer grado, probablemente madre e hija, y que ambas portaban variantes en el gen NPR2, relacionado con el crecimiento óseo. Esto explicaría el retraso en el desarrollo y la corta longitud de las extremidades observada en una de ellas.
Los investigadores señalaron que el hecho de que una de las mujeres haya sobrevivido hasta la adolescencia indica que contó con el apoyo de su comunidad, que le proporcionó alimento y ayuda para desplazarse en condiciones de vida difíciles. Esto pone de relieve la capacidad de las sociedades humanas antiguas para cuidar de personas con enfermedades genéticas.
El hallazgo muestra cómo los estudios genéticos antiguos contribuyen a comprender la evolución de las enfermedades humanas a lo largo del tiempo y ayudan a mejorar el diagnóstico de trastornos hereditarios en la actualidad.
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