Roma, 13 sep (SANA) Durante 25 minutos, el público del Festival Internacional de Cine de Venecia aplaudió de pie a NAZA, un documental que recoge, a través de testimonios, los sistemas de vigilancia, selección de objetivos y bombardeo empleados por el Ejército israelí en Gaza, y que recibió una destacada acogida durante su proyección.
La película, producida por el diario británico The Guardian y dirigida por los realizadores israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, fue distinguida el sábado con el Premio Especial del Jurado, según informó la agencia Anadolu.
Al subir al escenario para recibir el galardón, Abraham convirtió su discurso en una denuncia de lo que revelan los testimonios reunidos durante la investigación.
“Oficiales de inteligencia israelíes con los que hablamos nos dijeron que esta matanza no es accidental, sino sistemática”, afirmó el director, según Anadolu. Agregó que, de acuerdo con esos testimonios, existe una planificación deliberada sustentada en políticas de muerte y en una deshumanización generalizada de los palestinos.
Abraham denunció además una campaña de descrédito contra la película en Israel.
Durante su intervención, sostuvo que Israel mató al menos seis niños palestinos en Gaza durante los diez días transcurridos desde el inicio del festival y recordó el papel de los periodistas palestinos en la documentación de la guerra.
“Estas realidades fueron documentadas y conocidas desde el primer día”, señaló. Asimismo, indicó que más de 200 periodistas fueron asesinados por Israel en Gaza desde el comienzo de la guerra.

Tres años de entrevistas secretas
El título del documental, NAZA, procede, según Anadolu, de una abreviatura utilizada por la inteligencia militar israelí para referirse al número de civiles cuya muerte se prevé en un ataque aéreo.
La realización del filme se prolongó durante tres años e incluyó entrevistas grabadas clandestinamente en azoteas de edificios de Tel Aviv. Las identidades, voces y rasgos de algunos participantes fueron alterados digitalmente para protegerlos.
Los testimonios proceden de miembros del Ejército y de los servicios de inteligencia israelíes, algunos vinculados a unidades secretas. En el documental describen los sistemas de vigilancia, selección de objetivos y autorización de bombardeos empleados en Gaza.
Los entrevistados sostienen que herramientas de inteligencia artificial son utilizadas para identificar posibles objetivos vinculados con Hamás y que, en determinadas operaciones, se atacaron viviendas o apartamentos pese a saber que había familias en su interior.
Otros participantes aseguran haber presenciado la quema de zonas residenciales utilizadas como refugios y la muerte de personas durante operaciones relacionadas con la distribución de alimentos.
Un premio convertido en mensaje político
Abraham y Szor, ambos israelíes, agradecieron al jurado el reconocimiento antes de dirigir buena parte de sus palabras a los gobiernos occidentales.
Abraham pidió que la película sea vista especialmente en Europa y Estados Unidos y acusó a los gobiernos italiano y alemán de no ejercer suficiente presión sobre Israel. También cuestionó el respaldo estadounidense a las operaciones militares israelíes.
“Es nuestro país el que está cometiendo estos crímenes”, afirmó el realizador durante la ceremonia, según Anadolu.
En un festival acostumbrado a que el cine dialogue con las crisis de su tiempo, NAZA convirtió una gala de premios en una discusión sobre quién decide un objetivo, qué margen de daño civil se considera aceptable y qué ocurre cuando quienes participaron en ese sistema deciden hablar.
okz