Damasco-París, 17 sep (SANA) Tras 15 años con el expediente de incumplimiento nuclear abierto, Siria deja atrás una etapa vinculada al legado del régimen de Asad. El 9 de septiembre, la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) aprobó por consenso una resolución que retiró de su agenda el punto relativo al incumplimiento de Siria, en un paso que marca el cierre de un capítulo prolongado y abre otro basado en la transparencia, la cooperación y la recuperación de la confianza.
La decisión trasciende el plano institucional. La cooperación entre Siria y el OIEA entró en una nueva fase práctica con la puesta en marcha de la hoja de ruta acordada por ambas partes y con los preparativos para reactivar programas de cooperación científica y tecnológica vinculados a los usos pacíficos de la energía nuclear.
Francia: la cooperación con Siria restablece la confianza
En declaraciones a SANA, el Ministerio francés de Asuntos Exteriores valoró la cooperación entre las autoridades sirias y el OIEA y destacó que permitió resolver cuestiones que habían permanecido pendientes durante más de 15 años en el marco del acuerdo de salvaguardias de Siria.
París consideró que este avance representa un resultado importante para el régimen internacional de no proliferación y demuestra que, cuando existe voluntad política, es posible reconstruir la confianza y la transparencia respecto a actividades nucleares pasadas.
Francia instó además a Siria a mantener su cooperación con el OIEA y avanzar hacia la conclusión de un Protocolo Adicional, con el objetivo de consolidar de manera duradera la confianza en el carácter pacífico de todas las actividades y materiales nucleares en el país.
La posición francesa refleja también un cambio en el enfoque internacional sobre la cuestión nuclear siria: del tratamiento de incumplimientos heredados hacia una etapa centrada en la confianza, la verificación y la cooperación futura.
La hoja de ruta entra en vigor
En un mensaje en vídeo dirigido a la 70.ª Conferencia General del OIEA, celebrada en Viena, el ministro de Asuntos Exteriores, Asaad Hassan al-Shaibani, afirmó que la decisión adoptada por consenso el 9 de septiembre “pone fin a una era de 15 años e inicia una nueva fase”.
Al-Shaibani subrayó que el cierre del expediente constituye un punto de inflexión y señaló que la hoja de ruta firmada con el OIEA ya entró en vigor, al tiempo que Siria se prepara para aprovechar los usos pacíficos de la energía nuclear en función de sus necesidades de desarrollo.
Explicó que Damasco adoptó el 17 de julio una decisión soberana mediante una carta oficial al OIEA en la que informó de la presencia de materiales nucleares en un sitio no declarado, antes de firmar el 29 de julio un memorando de entendimiento y una hoja de ruta orientada a los usos pacíficos de la energía nuclear.
De Deir Ezzor a las salvaguardias del OIEA
Estos pasos permitieron trasladar la cooperación del plano político al terreno práctico.
Siria abrió al OIEA el sitio de Deir ez-Zor, al que accedió el director general del organismo, Rafael Grossi, el 16 de agosto, tras casi dos décadas de cierre. Posteriormente, expertos del organismo comenzaron a trabajar con la parte siria en las tareas relacionadas con los restos del reactor ubicados bajo capas de hormigón armado.
Damasco proporcionó además información de diseño e informes sobre inventarios de materiales nucleares solicitados por la Junta de Gobernadores desde 2011.
Alrededor de 73 toneladas de uranio natural quedaron sometidas a las salvaguardias del OIEA y permanecen dentro del territorio sirio.
Grossi calificó la cooperación siria de avance histórico en materia de salvaguardias y señaló que la información facilitada por Damasco y el acceso a los sitios permitieron aclarar y resolver cuestiones pendientes vinculadas a actividades nucleares pasadas.
Del cierre del expediente a una nueva cooperación
El retiro del punto de incumplimiento de la agenda no implica el fin de la relación con el organismo, sino su paso a una etapa distinta.
El jefe de la Comisión Siria de Energía Atómica, Mudar Al-Akleh, explicó que la participación de Siria en la Conferencia General del OIEA busca reactivar los programas de cooperación tecnológica y científica en el campo nuclear con fines pacíficos.
Según Al-Akleh, la Comisión trabajará para convertir la hoja de ruta en proyectos y acuerdos en ámbitos como la medicina nuclear, la agricultura, la gestión de recursos hídricos, la energía y la investigación científica.
También se prevé avanzar en programas de cooperación, presupuestos y desarrollo de normas de seguridad nuclear.
El responsable sirio destacó que someter el uranio a las salvaguardias del organismo y garantizar su seguridad en territorio nacional representa un paso decisivo hacia una etapa marcada por la transparencia, la cooperación y la ejecución de proyectos nucleares pacíficos.
“Lo que sana, lo que nutre y lo que ilumina”
Siria busca orientar esta nueva cooperación hacia sectores directamente vinculados con el desarrollo y la reconstrucción.
Al-Shaibani señaló que entre las prioridades figuran la rehabilitación de la infraestructura de medicina nuclear para el tratamiento del cáncer, el uso de tecnologías isotópicas en la agricultura y la gestión de aguas subterráneas, el fortalecimiento del control radiológico de los alimentos y el respaldo a la investigación científica y la producción de energía.
“Siria busca en la energía nuclear lo que sana, lo que nutre y lo que ilumina”, afirmó el canciller.
El ministro subrayó que los futuros programas se desarrollarán bajo supervisión internacional, con materiales nucleares sujetos a salvaguardias y dentro de un esquema de cooperación orientado al beneficio de las generaciones futuras.
Consenso internacional y continuidad de la cooperación
Las posiciones internacionales favorables al cierre del expediente refuerzan la transición hacia esta nueva etapa.
Estados Unidos acogió con satisfacción la decisión y destacó las medidas adoptadas por Siria en materia de cumplimiento de las obligaciones relacionadas con la no proliferación.
La Unión Europea también valoró la transparencia y la cooperación sirias con el OIEA y respaldó la continuidad de las medidas de verificación y salvaguardias.
El Reino Unido y varios países árabes expresaron igualmente su apoyo al consenso alcanzado y destacaron la importancia de mantener la cooperación internacional, así como de respaldar los usos pacíficos de la energía nuclear en Siria.
Este consenso desplaza progresivamente el centro del debate: de los incumplimientos heredados hacia una agenda basada en cooperación, transparencia, salvaguardias y desarrollo.
Siria abre una nueva etapa dentro del sistema de no proliferación
Con el cierre del expediente de incumplimiento, Siria entra en una fase en la que la rendición de cuentas, la transparencia y la cooperación internacional pasan a ocupar el centro de su relación con el OIEA.
La decisión del 9 de septiembre cierra así un capítulo prolongado durante 15 años y abre un nuevo camino de cooperación con el organismo, centrado en los usos pacíficos de la energía nuclear y en su posible contribución al desarrollo, la reconstrucción y la recuperación de capacidades científicas y tecnológicas.
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