Damasco, 16 sep (SANA) Tras décadas de residencia en Estados Unidos y Canadá, varios empresarios, ingenieros e inversores sirios han comenzado a regresar al país con proyectos en sectores como tecnología, telecomunicaciones, maquinaria pesada, infraestructura y servicios.
Muchos de ellos salieron de Siria siendo jóvenes con la intención de estudiar o trabajar durante unos años. Sin embargo, aquellas estancias terminaron prolongándose durante décadas y se tradujeron en carreras profesionales, empresas consolidadas y redes de contactos que ahora buscan poner al servicio del mercado sirio.
Tecnología y servicios tras 26 años en Estados Unidos
SANA conversó con varios de estos empresarios durante una mesa redonda celebrada en Damasco con motivo de la visita de una delegación económica estadounidense.
Entre ellos se encontraba Abdul Hamid Al-Akel, quien dejó Siria rumbo a Estados Unidos en 2000, cuando tenía 17 años, con la idea de estudiar y regresar cuatro o cinco años después.
Su estancia terminó prolongándose durante unos 26 años, periodo en el que fundó empresas especializadas en pagos electrónicos, tecnología y telecomunicaciones.
Al-Akel ha regresado ahora para colaborar con compañías de telecomunicaciones y entidades del sector bancario, con el objetivo de trasladar al mercado sirio modelos de negocio y conocimientos adquiridos durante su trayectoria en Estados Unidos.
Para el empresario, el retorno trasciende la inversión y constituye también una oportunidad para que los sirios residentes en el extranjero contribuyan con su experiencia al desarrollo del país.
Cuatro décadas de experiencia en telecomunicaciones
La trayectoria de Jihad Salqini comenzó en 1980, cuando viajó a Estados Unidos para cursar estudios superiores. Allí permaneció durante 45 años, se graduó en ingeniería eléctrica y registró decenas de patentes vinculadas al sector de las telecomunicaciones.
En 1991 fundó una empresa especializada en equipos para redes de telecomunicaciones, incluidas tecnologías 4G y 5G.
Durante los años de la Revolución Siria, Salqini participó junto con otros especialistas en el establecimiento de una red de telecomunicaciones en el norte del país destinada a ofrecer conectividad a la población local.
También fue cofundador del Consejo Empresarial Sirio-Estadounidense, desde donde trabajó para fortalecer los vínculos entre empresarios de ambos países y abrir canales de comunicación con compañías estadounidenses.
Ahora regresa a Siria con la experiencia acumulada durante más de cuatro décadas y con la intención de trasladar parte de esos conocimientos y relaciones profesionales al país.
De Canadá a un nuevo proyecto en Siria
Maher Makkal siguió una trayectoria distinta. Tras abandonar Siria en 2011, inició una nueva etapa en Canadá, donde desarrolló su carrera profesional y adquirió experiencia en empresas de alcance internacional.
Años después regresó para participar en una inversión vinculada al sector de maquinaria pesada, un ámbito relacionado con la infraestructura, la construcción, las carreteras y la energía, además de los servicios petroleros, gasísticos y de energía solar.
Makkal recuerda que la comunidad siria en Canadá desempeñó un papel importante como red de apoyo durante sus años en el extranjero y considera que esa experiencia le permitió adquirir conocimientos sin perder su vínculo cultural con Siria.
Las historias de Al-Akel, Salqini y Makkal reflejan trayectorias distintas pero unidas por un mismo objetivo: transformar décadas de experiencia profesional en el extranjero en nuevas inversiones, proyectos y redes de cooperación dentro de Siria.
rsh