Hasakeh, 30 may (SANA) Las autoridades sirias intensificaron los esfuerzos para completar el cierre del campamento de Al-Arisha, en la provincia de HasakEh, en el nordeste del país, tras la salida progresiva de la mayoría de las familias desplazadas que permanecían en esas instalaciones.
El director de Asuntos Sociales y Trabajo de Hasakeh, Ibrahim Khalaf, informó que la entidad trabaja en coordinación con organismos gubernamentales y organizaciones humanitarias internacionales para facilitar el retorno voluntario de los residentes restantes a sus lugares de origen.
Según explicó el funcionario, alrededor del 75 por ciento de los habitantes del campamento abandonaron las instalaciones desde comienzos de este año, en su mayoría procedentes de zonas rurales de Deir Ezzor y de otras provincias sirias.
Khalaf señaló que la reducción gradual de los servicios y programas de asistencia prestados por diversas organizaciones internacionales contribuyó a aumentar el interés de los residentes por regresar a sus comunidades.
En este contexto, se creó recientemente un grupo de trabajo integrado por representantes de las direcciones de Asuntos Sociales y Trabajo de Hasakeh y Deir Ezzor, además de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), con el propósito de coordinar y facilitar el retorno voluntario de las familias.
El responsable indicó que 93 familias abandonaron el campamento durante las dos últimas semanas y que actualmente permanecen en el lugar unas 20 familias, para las cuales se realizan los preparativos necesarios con vistas a su salida definitiva.
Una vez concluido este proceso, las autoridades declararán el campamento completamente desalojado y procederán a su clausura oficial.
El campamento de Al-Arisha fue establecido en 2017 al sur de Hasakeh para acoger a personas desplazadas por la guerra, principalmente procedentes de las provincias de Deir Ezzor y Raqa, y llegó a albergar a unas 18 mil personas durante los años más intensos del conflicto.
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