Hasakeh, 24 may (SANA) Entre telas bordadas, artesanías tradicionales y aromas de dulces típicos, los bazares organizados por mujeres en la gobernación siria de Hasakeh se consolidan como espacios culturales y económicos que promueven el talento femenino y revitalizan el patrimonio artesanal sirio.
Estos mercados, cada vez más presentes en distintas regiones de Siria, han dejado de ser simples espacios de compraventa para convertirse en plataformas de interacción social y cultural que fortalecen la presencia de las mujeres en la vida pública y apoyan los pequeños proyectos productivos.
En Hasakeh, al noreste de Siria, los bazares reúnen expresiones artísticas y trabajos manuales que combinan tradición y modernidad, reflejando la diversidad cultural de la región y el interés creciente de las mujeres por transformar sus habilidades en oportunidades económicas sostenibles.
Las participantes exhiben productos de costura, bordado, pintura y artesanías elaboradas con cera, madera y otros materiales, además de dulces y platos tradicionales que forman parte de la identidad local.
La organizadora del bazar “Manos Creativas”, Qamar Shartouh, explicó a SANA que el objetivo de estas iniciativas trasciende el aspecto comercial y busca reforzar la confianza de las mujeres en sus capacidades, alentándolas a emprender y participar activamente en la economía nacional.
Shartouh destacó que estos encuentros también facilitan la construcción de redes sociales y profesionales entre mujeres, permitiendo el intercambio de experiencias y el fortalecimiento del apoyo mutuo.
Asimismo, expresó su aspiración de que estos bazares reciban respaldo institucional de los ministerios de Cultura y de Asuntos Sociales y Trabajo, con el fin de asegurar su continuidad y expansión.
Talentos en busca de desarrollo y competencia
Las organizadoras consideran que estos espacios desempeñan además un papel relevante en la preservación de oficios tradicionales que estuvieron cerca de desaparecer, como el bordado manual, la talla en madera y la cerámica.
Al mismo tiempo, las participantes desarrollan diseños contemporáneos y adaptados a las tendencias actuales, en un intento de combinar autenticidad cultural con competitividad comercial.
Shartouh afirmó que muchas expositoras trabajan en la creación de marcas propias capaces de posicionarse en el mercado, reflejando la creciente orientación hacia proyectos sostenibles liderados por mujeres.
Por su parte, Reem Al-Sheikh Saleh, supervisora del bazar “Manos Creativas”, señaló que numerosas obras expuestas transmiten mensajes humanitarios relacionados con la esperanza, la solidaridad y el empoderamiento femenino.
Según explicó, las artes visuales y las manualidades permiten además visibilizar cuestiones sociales y humanitarias desde la perspectiva de las mujeres y de sus experiencias dentro de la comunidad.
Bazares… un espacio para la formación y el empoderamiento
La participante Alaa Kanai indicó que este tipo de actividades contribuye a ampliar las redes de contacto de las expositoras y les permite adquirir experiencia en áreas como comercialización, administración y gestión de proyectos.
Kanai subrayó la necesidad de aumentar el apoyo mediático e institucional a estas iniciativas para ampliar su alcance y garantizar su continuidad.
Además de las exposiciones y ventas, algunos bazares ofrecen talleres y cursos de formación destinados a mejorar las habilidades técnicas de las participantes e introducir nuevas herramientas y métodos de producción artesanal.
Las organizadoras consideran que estas actividades ayudan a elevar la calidad de los productos y a diversificar la oferta para responder a las demandas del mercado.
Con el paso del tiempo, los bazares femeninos en Siria evolucionan hacia plataformas culturales y económicas que reflejan la capacidad de las mujeres sirias para innovar, preservar el patrimonio y generar oportunidades de desarrollo sostenible dentro de sus comunidades.
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