Damasco, 21 may (SANA) Los agricultores sirios comenzaron la cosecha de la Rosa Damascena pese al retraso de la floración provocado por las fluctuaciones climáticas registradas este año en Siria.
La temporada es considerada una de las más importantes para los agricultores de la zona debido al valor patrimonial, económico y medicinal de esta flor, símbolo tradicional de Siria y reconocida internacionalmente por sus usos en perfumería, alimentación y productos terapéuticos.
El director de Agricultura de Damasco, Zaid Abu Assaf, afirmó en declaraciones a SANA que las autoridades agrícolas supervisan la cosecha en el marco de un plan destinado a apoyar los cultivos de valor estratégico y preservar este patrimonio agrícola.

Explicó que el área cultivada con rosas damascenas en la gobernación de Damasaco-campo alcanza unas 160 hectáreas, con una producción estimada en 13 toneladas.
Asimismo, destacó que la localidad de Al-Marah sigue siendo el principal centro de producción de la rosa damascena en la región, y precisó que existen planes para ampliar las áreas cultivadas tras los retrocesos sufridos en años anteriores debido a la sequía y al agotamiento de las aguas subterráneas.
Por su parte, el alcalde de Al-Marah, Muhammad Al-Khatib, indicó que las bajas temperaturas retrasaron la floración esta temporada, aunque los agricultores comenzaron ya la recolección a pequeña escala a la espera de mejores condiciones climáticas.

Explicó que las flores abiertas se utilizan principalmente para la producción de aceites esenciales y agua de rosas, mientras que los capullos son destinados a infusiones y otros productos tradicionales.
En 2019, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) incluyó la Rosa Damascena y las prácticas tradicionales asociadas a su cultivo en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
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