Idlib, 21 jul (SANA) Un total de 314 familias regresaron este martes desde campamentos del norte de Siria a sus localidades de origen, bajo los auspicios de la Gobernación de Idlib y la supervisión de la Dirección de Asuntos Sociales y Trabajo.
La operación se desarrolló en coordinación con la Organización Mazen, la Media Luna Roja Árabe Siria y la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), como parte de un plan destinado a facilitar el retorno voluntario de las personas desplazadas y apoyar su estabilidad en las zonas de las que se vieron obligadas a huir.
El convoy estuvo integrado por 1.564 personas procedentes de 103 campamentos ubicados en Dana, Atmeh, Qah, Deir Hassan, Killi, Sarmada y Harem.
Las autoridades competentes supervisaron la organización y la logística del traslado para garantizar un regreso ordenado y seguro.
Las familias se dirigieron principalmente a localidades del sur de Idlib, entre ellas Hass, Maarat Harma, Kafranbel, Kafr Sijneh, Al Habit, Jan Sheijun, Tarmla, Basqala y Kafruma, mientras que otras dos familias regresaron a la provincia de Hama.
La directora de Asuntos Sociales y Trabajo en Idlib, Ahlam al Rashid, explicó a SANA que el convoy forma parte de los esfuerzos destinados a garantizar un retorno seguro y digno de los habitantes a sus pueblos y ciudades.
Al Rashid señaló que se trata del décimo convoy organizado dentro del programa de retorno voluntario y agregó que alrededor de 1.300 familias permanecen todavía en lista de espera.
Asimismo, indicó que las autoridades coordinan el transporte, el alojamiento y otros servicios necesarios para facilitar el traslado gradual de las familias restantes.
Uno de los retornados, Jumaa al Youssef, originario de Kafruma, afirmó que su familia llevaba 14 años esperando volver a su localidad y señaló que la distancia de su pueblo agravó el sufrimiento provocado por el desplazamiento forzado.
Al Youssef expresó su esperanza de que se consolide la estabilidad y pueda comenzar la reconstrucción de las viviendas e infraestructuras destruidas por los bombardeos del antiguo régimen.
Por su parte, Yasser Rajab, de Kafr Sijneh, relató que su desplazamiento comenzó en 2019 y que las familias afrontaron numerosas dificultades durante su estancia en los campamentos.
Rajab consideró que el regreso representa un nuevo comienzo, pese a los desafíos relacionados con la rehabilitación de las viviendas y la búsqueda de alojamiento, y agradeció a las entidades que hicieron posible la iniciativa.
El jueves anterior, otro convoy trasladó a 77 familias, integradas por 349 personas, desde los campamentos del norte hacia Hass, Kafranbel y Kafruma, también en el sur de Idlib.
Estos traslados forman parte de una serie de convoyes organizados por la Gobernación de Idlib, en colaboración con entidades humanitarias, para facilitar el regreso de los desplazados y apoyar la reconstrucción de sus comunidades.











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