Capitales, 21 jul (SANA) El estrecho de Ormuz se mantiene como el principal escenario de la confrontación entre Estados Unidos e Irán, después de diez días de ataques y represalias que han afectado a varios países de la región, reducido el tráfico marítimo y elevado la presión sobre los mercados energéticos, mientras los mediadores impulsan una tregua temporal.
Ormuz, epicentro de una escalada regional
La nueva fase de la confrontación entre Washington y Teherán avanza hacia un escenario más peligroso, marcado por los ataques estadounidenses contra objetivos dentro de Irán y la respuesta iraní contra países e instalaciones de la región.
El estrecho de Ormuz, una de las rutas más estratégicas para el comercio mundial de petróleo y gas, permanece en el centro de la disputa militar, política y económica, en medio de una fuerte disminución del tránsito marítimo y del temor a una alteración prolongada del suministro energético.
La escalada también se ha extendido a Kuwait, Baréin y Jordania, países que han informado de ataques con misiles y drones, interceptaciones aéreas y daños en algunas instalaciones. Fuentes regionales y medios internacionales han documentado además ataques contra infraestructuras y objetivos vinculados a la presencia militar estadounidense.
Mediadores proponen una tregua de diez días
En paralelo a las operaciones militares, mediadores de Catar, Egipto, Pakistán y Omán han planteado un alto el fuego de diez días con el objetivo de reducir la tensión y reabrir la vía diplomática entre Estados Unidos e Irán.
La propuesta contempla la suspensión temporal de las acciones militares, la reapertura del estrecho de Ormuz a la navegación y el inicio de conversaciones sobre un mecanismo estable que regule el tránsito marítimo.
Washington y Teherán no habían aceptado formalmente la iniciativa, aunque ambas partes analizaban sus condiciones. La Administración estadounidense reclama garantías previas sobre la libertad de navegación, mientras que Irán aspira a conservar un papel en la futura arquitectura de seguridad marítima de la zona.
Estados Unidos mantiene sus operaciones
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció una nueva ronda de ataques contra centros de mando, capacidades navales, plataformas de lanzamiento de misiles y drones, y sistemas de defensa aérea en el sur de Irán.
Según el mando estadounidense, las operaciones buscan reducir la capacidad iraní para amenazar a los buques comerciales que navegan por el estrecho de Ormuz.
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió de que Teherán pagaría un alto precio por la muerte de militares de su país, mientras Washington mantiene la presión militar antes de comprometerse con una nueva negociación.
Los ataques aéreos estadounidenses se han sucedido durante varias noches consecutivas, aunque hasta ahora no han logrado modificar de manera decisiva la posición iraní respecto al control y la seguridad del estrecho.
Irán amplía sus represalias
Irán, por su parte, ha respondido con ataques contra objetivos en Baréin, Kuwait y Jordania, además de acciones contra buques y rutas marítimas próximas a Ormuz.
Baréin informó de la activación de sus sistemas de defensa aérea ante nuevos ataques, mientras Jordania anunció la interceptación de misiles y drones que penetraron en su espacio aéreo.
En Kuwait, las autoridades comunicaron ataques contra instalaciones eléctricas y de desalinización, algunos de los cuales provocaron incendios y la suspensión preventiva de varias unidades de generación.
La extensión de las hostilidades a otros países aumenta el riesgo de que la confrontación bilateral se transforme en una crisis regional más amplia.
Disputa por la seguridad del estrecho
Washington insiste en que cualquier acuerdo debe garantizar la plena libertad de navegación, mientras Teherán reclama participar en la gestión de la seguridad marítima.
Entre las ideas examinadas figura el establecimiento de un mecanismo internacional para regular la circulación de buques y gestionar posibles tasas por servicios de navegación, eventualmente bajo supervisión de la Organización Marítima Internacional.
Sin embargo, las posiciones siguen alejadas, especialmente en lo relativo al control del tránsito, las garantías de seguridad y el papel que asumiría Irán durante una eventual tregua.
Entretanto, el número de embarcaciones que atraviesan el estrecho ha caído con fuerza, debido a los ataques contra petroleros, el incremento de los riesgos y el encarecimiento de los seguros marítimos.
Presión sobre los mercados energéticos
La crisis ha tenido un impacto inmediato en los mercados, con el petróleo Brent nuevamente en torno a los 90 dólares por barril y con perspectivas de fuertes subidas si las interrupciones se prolongan.
Goldman Sachs advirtió de que el crudo podría superar los 120 dólares por barril durante el último trimestre del año si el transporte por Ormuz sigue limitado y la producción del golfo Arábigo no recupera sus niveles habituales.
La entidad precisó, no obstante, que ese escenario no constituye su previsión principal, sino un riesgo asociado a una interrupción prolongada del suministro.
La presión se ve agravada por los riesgos simultáneos en el estrecho de Bab el Mandeb, aunque Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos utilizan rutas alternativas y otros productores, entre ellos Estados Unidos, Brasil y Kazajistán, han aumentado sus suministros.
Una salida diplomática todavía incierta
A pesar de los contactos promovidos por los mediadores, las perspectivas de una desescalada inmediata siguen siendo limitadas.
Estados Unidos mantiene sus ataques con el objetivo de aumentar la presión sobre Teherán, mientras Irán continúa sus represalias y sostiene sus condiciones sobre la navegación y la seguridad regional.
La evolución de las negociaciones dependerá de que ambas partes acepten suspender las operaciones militares y alcancen un entendimiento sobre el futuro del estrecho de Ormuz.
Mientras los canales diplomáticos permanecen abiertos, la región afronta una coyuntura crítica cuyo desenlace podría determinar tanto el curso de la confrontación como la seguridad energética mundial durante las próximas semanas.
rsh