Capitales, 20 jul (SANA) El enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán entra en una fase cada vez más peligrosa, marcada por el intercambio continuo de ataques, la ampliación de las operaciones militares y el refuerzo de la presencia estadounidense en Oriente Medio, en medio de un aumento de las bajas entre las fuerzas de Washington.
Los acontecimientos sobre el terreno y las señales políticas apuntan a una reducción de las posibilidades de contención, mientras crecen en círculos estadounidenses las advertencias de que la escalada podría derivar en una guerra regional abierta, con múltiples frentes de confrontación y repercusiones directas sobre la seguridad marítima y el suministro energético mundial.
Washington, al borde de una guerra total
El diario The Washington Post informó este lunes que Estados Unidos se encuentra “al borde de una guerra total con Irán”, después de que el Comando Central estadounidense anunciara la muerte de un soldado en Irak y el hallazgo de restos adicionales en el lugar del ataque con misiles iraníes contra una base militar en Jordania.
Según el periódico, el número de bajas estadounidenses registradas en los últimos días ascendió al menos a tres, con la posibilidad de que la cifra aumente a cuatro.
El diario citó a un funcionario estadounidense informado sobre la situación, quien señaló que la Administración de Washington se prepara para la posibilidad de una guerra de mayor escala, mientras el Pentágono continúa reforzando su despliegue aéreo militar en la región.
El funcionario advirtió, sin embargo, que una ampliación de las operaciones podría enfrentar dificultades vinculadas a la disminución de las reservas de municiones de largo alcance y de sistemas de defensa aérea, además de la limitada capacidad para desplegar más tropas en la zona.
También indicó que Teherán consideró los ataques estadounidenses contra puentes y vías férreas cerca de Bandar Abbas como una escalada significativa, lo que la llevó a ampliar su respuesta militar y elevó el temor a nuevas bajas.
Advertencias sobre una intervención terrestre
En el mismo contexto, el periódico citó a expertos militares que advirtieron de que las fuerzas estadounidenses no están preparadas para llevar a cabo operaciones terrestres dentro de Irán, en caso de que la Administración de Washington optara por esa vía.
Seth Jones, director del Programa de Defensa y Seguridad del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington, afirmó que el despliegue de fuerzas terrestres en territorio iraní o en las islas del estrecho de Ormuz implicaría riesgos considerables, debido a la capacidad de Irán para ejecutar ataques de largo alcance.
Novena noche de ataques estadounidenses
Sobre el terreno, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció la conclusión de la novena noche de operaciones aéreas contra Irán, con ataques dirigidos contra centros de mando, instalaciones de defensa aérea, puestos de vigilancia costera, plataformas de lanzamiento de misiles y drones, así como contra unidades de la armada iraní.
CENTCOM sostuvo que las operaciones buscan reducir la capacidad de Irán para amenazar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, convertido en uno de los principales escenarios de confrontación entre ambos países.
Mensajes de Trump y Rubio
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que los ataques constituyen una respuesta al asesinato de soldados estadounidenses y aseguró que su país continuará sus operaciones militares para garantizar la seguridad de la navegación por el estrecho.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, anunció que Washington mantendrá los ataques contra las capacidades iraníes que, según Estados Unidos, se emplean para amenazar la navegación marítima. Al mismo tiempo, subrayó que la vía diplomática sigue abierta si Teherán cumple con cualquier acuerdo futuro.
Ormuz, epicentro de la confrontación
La preocupación por la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz aumentó después de que Irán anunciara que dos petroleros se vieron involucrados en un incidente mientras transitaban por una vía marítima que calificó de insegura.
Paralelamente, la Organización de Operaciones Marítimas del Reino Unido (UKMTO) informó de una notificación sobre un incidente que involucró a un buque cerca de la costa omaní, sin precisar la causa.
Según Reuters, datos del Grupo de la Bolsa de Londres mostraron una fuerte caída en el tráfico de buques y petroleros por el estrecho, lo que intensificó los temores a interrupciones en el suministro energético mundial.
La escalada también se reflejó en los mercados globales, con el crudo Brent por encima de los 90 dólares por barril, en medio de fluctuaciones en los precios del oro y en los mercados financieros, mientras los inversores siguen de cerca la evolución del conflicto y sus efectos sobre la energía y la inflación global.
Opciones políticas cada vez más limitadas
En el plano político, Rubio reiteró la disposición de Washington a buscar una salida diplomática y señaló indicios de divisiones dentro del liderazgo iraní, aunque sin anunciar avances hacia la reanudación de las negociaciones.
A su vez, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que las operaciones militares continuarán hasta alcanzar sus objetivos declarados, entre ellos debilitar las capacidades iraníes que Washington considera una amenaza para la navegación internacional.
Wright explicó que los envíos de petróleo por el estrecho de Ormuz no se han detenido por completo y que Estados Unidos trabaja para garantizar el paso de buques por el canal sur del estrecho. Según indicó, aproximadamente siete millones de barriles diarios de petróleo transitaron por esa vía durante la semana pasada.
Con la continuación de los ataques y la ampliación de su alcance regional, el estrecho de Ormuz permanece en el centro de la confrontación, mientras los indicadores políticos y militares apuntan a escasas posibilidades de desescalada a corto plazo y mantienen abierto el riesgo de una guerra de mayor escala.
rsh