Nueva York, 21 may (SANA) El delegado permanente de Siria ante las Naciones Unidas, Ibrahim Olabi, afirmó hoy ante el Consejo de Seguridad que la protección de los civiles constituye la base de la legitimidad y la estabilidad, y ratificó la determinación de Damasco de consolidar el respeto al derecho internacional humanitario mediante el estado de derecho, la rendición de cuentas y la cooperación con la comunidad internacional.
Durante una sesión del Consejo dedicada a la protección de civiles en conflictos armados, el diplomático sirio agradeció la convocatoria del debate y señaló que Siria aspira a que “las palabras se traduzcan en acciones”.
Olabi sostuvo que la protección de los civiles “no es un eslogan”, sino una experiencia marcada por el sufrimiento del pueblo sirio tras años de guerra, destrucción y ataques contra infraestructuras esenciales.
“La Siria de ayer sigue siendo un testimonio doloroso del costo de violar el derecho internacional humanitario, pero la Siria de hoy está decidida a transformar este recuerdo en un compromiso, un Estado que protege y no uno que daña”, expresó.
El representante sirio insistió en la necesidad de investigar las violaciones cometidas durante el conflicto y defender en la práctica los principios del derecho internacional humanitario mediante mecanismos de justicia y cooperación internacional.
Asimismo, presentó tres mensajes fundamentales ante el Consejo de Seguridad: la protección de los civiles como fundamento de la legitimidad estatal; la imposibilidad de alcanzar protección sin justicia; y la necesidad de garantizar procesos de recuperación y reconstrucción tras el cese de las hostilidades.
En ese contexto, señaló que la justicia transicional constituye una garantía para evitar la repetición de violaciones, reparar a las víctimas y reconstruir la confianza entre la ciudadanía y el Estado.
Olabi subrayó además que la protección de los civiles debe extenderse a la etapa posterior a los conflictos, mediante la creación de condiciones seguras y dignas para el retorno de refugiados y desplazados.
“El respeto al derecho internacional humanitario no se mide con palabras, sino con hechos”, afirmó el diplomático, quien recordó que Siria ha escuchado numerosos compromisos internacionales, aunque —dijo— pocos se han traducido en acciones concretas.
El representante sirio reiteró que las víctimas del pasado serán “las guardianas del futuro”, y confirmó que el proceso de justicia transicional avanza como uno de los pilares de la nueva Siria.
Según explicó, ya comenzaron juicios públicos contra responsables de graves violaciones cometidas contra ciudadanos sirios durante los años de la guerra.
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