Damasco, 25 mar (SANA) Siria avanza en su proceso de recuperación económica con un notable incremento de los salarios, que ha fortalecido el poder adquisitivo de la población y estimulado la actividad productiva.
Las cifras reflejan un aumento sostenido del salario mínimo, que pasó de 278 mil 910 libras sirias en 2024 a 750 mil en 2025 y a más de 1,25 millones en 2026, para un crecimiento acumulado superior al 550 por ciento.
Incremento sostenido fortalece ingresos y consumo
Este avance no solo se manifiesta en términos nominales, sino también en el valor real de los ingresos, al elevarse el salario mínimo de unos 18 dólares a más de 100 en apenas dos años, lo que evidencia una mejora tangible en la capacidad de compra de los hogares.
La evolución positiva ha estado acompañada por una relativa estabilización del tipo de cambio, que pasó de alrededor de 15 mil libras por dólar en 2024 a cerca de 11 mil 900 en 2026, contribuyendo a reforzar el impacto de los incrementos salariales.
Política económica orientada a la estabilidad y el crecimiento
Como parte de este proceso, el presidente Ahmad al-Sharaa promulgó en 2025 el Decreto No. 102, mediante el cual se elevaron los salarios y pensiones en el sector público, incluyendo trabajadores civiles, militares y jubilados.
La medida respondió a una estrategia orientada a mitigar los efectos de la inflación y mejorar las condiciones de vida, en el marco de reformas económicas graduales.
Posteriormente, el mandatario anunció el 20 de marzo, con motivo de la festividad de Eid al-Fitr, un nuevo aumento salarial de al menos el 50 por ciento, reafirmando la prioridad gubernamental de elevar los ingresos de la población.
De acuerdo con las autoridades, estas decisiones forman parte de un programa integral destinado a fortalecer la moneda nacional, dinamizar la producción y fomentar la inversión, con vistas a consolidar una recuperación sostenible.
Especialistas destacan que el incremento de los ingresos comienza a reflejarse en una mayor demanda interna, lo que favorece la reactivación del comercio y el impulso a pequeñas y medianas empresas.
Asimismo, señalan efectos positivos en la vida cotidiana, como una mayor capacidad de acceso a bienes esenciales, una gradual mejora del nivel de vida y un renovado clima de confianza en la economía.
El alza salarial es considerada como un eje central de la política económica actual, dirigida a estimular el consumo, reducir la pobreza y fortalecer la estabilidad social tras años de dificultades.
Aunque persisten desafíos, los indicadores apuntan a un punto de inflexión en la economía siria, con señales de recuperación que se apoyan en el fortalecimiento del ingreso de los ciudadanos y en la reactivación progresiva de la actividad productiva.
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