Damasco, 15 feb (SANA) Un grupo de jóvenes invidentes, hombres y mujeres, se presentó este año en la Feria Internacional del Libro de Damasco con un mensaje cultural y humanitario que subraya que el conocimiento es un derecho de todos sin excepción.
En esta edición especial, los participantes, en su mayoría estudiantes universitarios, escritores y poetas, expresaron su voluntad de acercarse a las instituciones culturales y de solicitar una audiencia con el ministro de Cultura, Muhammad Yassin Al-Saleh, para exponer sus demandas y buscar soluciones concretas.
Asma Obeid, proveniente de la región de Ghouta, Damasco, explicó ante los micrófonos de SANA que la visita emergió de un deseo genuino de participar activamente en la vida cultural, tras años de adversidades y privaciones. Relató que, en el pasado, enfrentó la represión del depuesto régimen, pero hoy transforma esa experiencia en una nueva etapa de escritura y participación comunitaria, centrada en el conocimiento y la cohesión social.
Demandas para el empoderamiento del conocimiento
Obeid detalló que el equipo solicitó la creación de un centro de información dotado de computadoras y software especializado para enseñar habilidades tecnológicas a personas invidentes. Este centro, propuesto para ubicarse en el Centro Cultural Al-Midan, permitiría a los participantes desarrollar capacidades científicas y profesionales, a fin de fortalecer su independencia y ampliar su acceso al saber.
En sus palabras, la iniciativa podría cimentar un espacio educativo vital y contribuir a que las personas invidentes asuman un papel más activo en la vida cultural y económica de la nación, para fomentar una sociedad más inclusiva y resiliente.
Abdul Jalil Al-Hamoud, licenciado en Lengua Árabe, expresó satisfacción por la visita a la feria y la oportunidad de reunirse con el Ministro de Cultura. Señaló que el objetivo de la delegación era transmitir demandas relacionadas con la vida educativa y cultural de las personas invidentes, y subrayó que el diálogo directo con las instituciones oficiales abre perspectivas mejores para el porvenir.
La visita destacó un ambiente de solidaridad y responsabilidad social en el recinto ferial, donde los libros sirvieron de puente entre la voluntad individual y la responsabilidad colectiva, asimismo abarcaronn a todos los sectores de la sociedad y reafirmaron que el conocimiento puede llegar a todos sin barreras.
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