Bruselas, 3 jun (SANA) La Comisión Europea anunció este miércoles que permitirá a los Estados miembros utilizar parte de la flexibilidad fiscal inicialmente destinada al aumento del gasto en defensa para financiar proyectos de transición energética y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
La medida refleja la creciente presión que ejerce la crisis en el Estrecho de Ormuz sobre los mercados energéticos y las cadenas mundiales de suministro.
Según informó Reuters, el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, explicó que la decisión responde a las demandas de varios países, entre ellos Italia, de flexibilizar las restricciones fiscales europeas ante el aumento de los costes energéticos provocado por la inestabilidad en Oriente Medio y sus repercusiones sobre el transporte de petróleo y gas a través del estratégico estrecho.
La iniciativa representa un compromiso entre los Estados que reclaman un mayor apoyo para afrontar el encarecimiento de la energía y la posición de la Comisión Europea, que apuesta por reducir el consumo de combustibles fósiles en lugar de subvencionar directamente los precios.
De acuerdo con las normas fiscales de la Unión Europea, los déficits presupuestarios no deben superar el 3 por ciento del producto interno bruto (PIB). Sin embargo, las preocupaciones de seguridad derivadas del conflicto entre Rusia y Ucrania llevaron a la Comisión a permitir en 2025 un margen adicional para el gasto en defensa de hasta el 1,5 por ciento del PIB anual.
Impulso a los proyectos verdes
La nueva decisión permitirá a los países destinar hasta el 0,3 por ciento de su PIB anual durante 2026, 2027 o 2028 a proyectos de energía limpia, con un límite acumulado del 0,6 por ciento en el conjunto de los tres años.
Dombrovskis señaló que estos recursos podrán emplearse en la adquisición de vehículos eléctricos, la sustitución de sistemas de calefacción alimentados por petróleo y gas, la instalación de paneles solares y el desarrollo de sistemas de almacenamiento energético mediante baterías.
La Comisión Europea considera que esta medida contribuirá a acelerar la transición energética del bloque y a reducir su exposición a la volatilidad de los mercados internacionales de hidrocarburos.
La iniciativa llega en un contexto marcado por múltiples desafíos para Europa, desde la guerra entre Rusia y Ucrania hasta las recientes tensiones en Oriente Medio. Ante los riesgos asociados a un eventual cierre del Estrecho de Ormuz, Bruselas busca reforzar la seguridad energética mediante una transición más rápida hacia fuentes limpias y una menor dependencia del petróleo y el gas importados.
rsh