Damasco, 12 ago (SANA) El acuerdo para establecer un astillero integrado en el puerto de Tartus, en la costa mediterránea de Siria, puede marcar una nueva etapa para la industria marítima nacional al combinar inversión, transferencia tecnológica, generación de empleo y desarrollo de servicios navales, según dos expertos económicos consultados por SANA.
El proyecto, acordado entre la Autoridad General de Puertos y Aduanas y la empresa turca DENİZCİLİK SANAYİ VE TİCARET, prevé desarrollar en Tartus actividades de construcción, reparación y mantenimiento de buques, con la posibilidad de crear alrededor de ellas una cadena industrial vinculada a los sectores metalúrgico, eléctrico, mecánico y electrónico, además de la logística, los seguros y el transporte.
El periodista económico Mukhtar Al-Ibrahim señaló que la iniciativa puede contribuir a localizar en Siria servicios navales que hasta ahora requieren recurrir a instalaciones extranjeras, al tiempo que favorece la transferencia de conocimientos y tecnología al personal nacional.
Por su parte, el profesor adjunto de la Facultad de Economía de Quneitra Bashir Al-Daas consideró que uno de los primeros sectores beneficiados será el transporte, debido a la posibilidad de transformar el puerto de un centro de tránsito de mercancías en un polo industrial, logístico y de desarrollo.
Entrada de divisas y ahorro de costos
Al-Ibrahim explicó que el proyecto puede generar un doble beneficio para la economía siria: captar divisas mediante el mantenimiento y la reparación de buques extranjeros en Tartus y, al mismo tiempo, reducir la salida de moneda extranjera al atender localmente las necesidades de la flota siria.
A su juicio, el objetivo de convertir Tartus en un centro regional de servicios marítimos dependerá de su capacidad para atraer clientes de mercados vecinos y competir con otros astilleros del Mediterráneo oriental.
El acuerdo contempla aproximadamente 1.700 empleos directos y 3.500 indirectos, además de exigir que al menos el 95 % de la fuerza laboral sea siria e incluir programas de capacitación y desarrollo para trabajadores nacionales.
También establece un descuento del 20 % sobre el valor total de la factura antes de impuestos para la construcción, reparación o mantenimiento de buques pertenecientes al Gobierno sirio.
Asimismo, prevé inversiones de al menos 190 millones de dólares durante cinco años destinadas al equipamiento de muelles, maquinaria, almacenes e instalaciones operativas, sin obligaciones financieras para la Autoridad General de Puertos y Aduanas, según los términos recogidos en el acuerdo.
Al-Ibrahim sostuvo que la viabilidad económica debe evaluarse en dos niveles: por una parte, la capacidad del inversor para crear un mercado de construcción, reparación y mantenimiento naval destinado a la flota siria y a buques extranjeros; por otra, los beneficios para la economía nacional derivados de ingresos operativos, servicios portuarios, impuestos, salarios y transferencia tecnológica.
Añadió que el rendimiento real del proyecto dependerá, entre otros factores, del número de buques atendidos anualmente, el costo medio de las operaciones y la capacidad del astillero para captar demanda regional, más allá del mercado interno.
Competencia regional y desafíos
Según Al-Ibrahim, el éxito del proyecto exigirá respetar los plazos de ejecución, formar al personal sirio conforme a estándares internacionales y garantizar la infraestructura, la energía y las cadenas de suministro necesarias para las operaciones.
También será determinante, agregó, la capacidad del astillero para competir en precio, calidad, rapidez y fiabilidad con instalaciones de Türkiye, Grecia y otros países del Mediterráneo oriental.
Al-Daas consideró, por su parte, que el período de construcción y operación requiere mantener un equilibrio entre los derechos del inversor y los intereses del Estado.
De puerto de tránsito a polo industrial
Al-Daas estimó que el proyecto puede contribuir a transformar el papel de Siria en el transporte marítimo, al pasar de ser un punto de tránsito de mercancías a desarrollar un centro logístico e industrial vinculado al sector naval.
Según su análisis, disponer de capacidades nacionales de construcción y reparación de buques puede reducir la necesidad de importar estos servicios y favorecer la competitividad de las exportaciones sirias mediante menores costos asociados al transporte marítimo.
Al-Ibrahim coincidió en que el principal valor estratégico de la iniciativa reside en la posibilidad de transformar Tartus de un puerto dedicado principalmente a servicios tradicionales en un centro industrial marítimo de alcance regional.
Destacó además que la generación de más de 5.000 puestos de trabajo directos e indirectos, junto con el desarrollo de proveedores, contratistas, empresas de ingeniería, aseguradoras, operadores logísticos y centros de formación, permitiría configurar un nuevo sector económico en torno al puerto.
La Autoridad General de Puertos y Aduanas de Siria firmó el acuerdo el 15 de enero bajo el modelo de construcción, operación y transferencia (BOT), con el objetivo de introducir y desarrollar en el país la industria de construcción naval conforme a estándares internacionales.


rsh