Tokio, 2 nov (SANA) El ministro de Defensa de Japón, Shinjiro Koizumi, pidió este lunes a Estados Unidos que refuerce la disciplina entre sus fuerzas desplegadas en el país, tras la detención de un infante de marina estadounidense por conducir bajo los efectos del alcohol.
El arresto se produjo durante el toque de queda impuesto a los militares estadounidenses en Okinawa después de que otro miembro de sus fuerzas fuera acusado de asesinato.
La agencia japonesa Kyodo citó a Koizumi, quien declaró ante los periodistas que Tokio había solicitado a Washington que impusiera una disciplina estricta a su personal, adoptara medidas eficaces para evitar que se repitieran incidentes similares y garantizara el cumplimiento íntegro del toque de queda nocturno, establecido en el marco de la investigación por asesinato.
«Queremos que traten este incidente con la seriedad que merece», añadió el ministro.
El pasado 26 de octubre, la fiscalía japonesa acusó a un infante de marina estadounidense de asesinato y robo por su presunta implicación en la muerte de una mujer en la isla de Okinawa, en el sur de Japón.
Según el acta de acusación, el sospechoso, de 20 años, estranguló a la mujer con un cable telefónico en el interior de un hotel el día 3 del mes pasado.
El crimen provocó una fuerte indignación pública y reavivó el debate sobre la amplia presencia militar estadounidense en la región. Como respuesta, las autoridades impusieron a las fuerzas estadounidenses en la isla un toque de queda de 30 días, además de una prohibición de consumir alcohol durante dos días a principios de este mes.
La presencia militar estadounidense, fuente de tensión
Estados Unidos mantiene aproximadamente 54.000 efectivos militares en Japón, la mayoría de ellos desplegados en Okinawa. Los delitos cometidos por miembros de las fuerzas armadas estadounidenses han sido durante mucho tiempo una fuente de tensión entre los dos países, estrechamente vinculados en materia de seguridad.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi, anunció anteriormente que las autoridades estaban revisando las normas de conducta aplicables al personal militar estadounidense fuera de sus bases en Japón, a raíz del asesinato.
La normativa vigente, actualizada en 2024 tras una serie de agresiones sexuales cometidas por militares estadounidenses en Okinawa, incluye restricciones al consumo de alcohol y a las actividades del personal fuera de las instalaciones militares. Entre otras medidas, prohíbe a los efectivos estadounidenses consumir bebidas alcohólicas en lugares públicos fuera de las bases entre la 1:00 y las 5:00 de la madrugada, así como acudir a bares durante ese horario.
rsh