Roma, 2 nov (SANA) El deshielo acelerado de los glaciares en los Dolomitas, en el norte de Italia, como consecuencia de las olas de calor, ha dejado al descubierto municiones que permanecían sepultadas bajo la nieve y el hielo desde la Primera Guerra Mundial.
En los últimos meses se han localizado 250 artefactos explosivos y proyectiles sin detonar, después de que excursionistas y montañistas alertaran sobre la presencia de objetos sospechosos en distintos puntos de alta montaña.
La Brigada Alpina «Julia» del Ejército italiano, especializada en operaciones de alto riesgo en terrenos montañosos, informó al diario Il Messaggero de que los hallazgos incluyen proyectiles de artillería, munición de mortero y otros explosivos encontrados en la región de Trentino-Alto Adigio, en los Dolomitas. Tras recibir los avisos, sus unidades llevaron a cabo varias operaciones para recuperar y neutralizar el material.
El hallazgo de un proyectil desencadena una operación de retirada
Según el Ejército italiano, el primer artefacto sin detonar localizado fue un proyectil de mortero de 90 milímetros. Su descubrimiento se produjo después de que un vehículo cayera por un barranco cerca de Caldonazzo, debido a que su conductor no había accionado el freno de mano al estacionarlo. Mientras los equipos de rescate trabajaban para recuperar el vehículo, encontraron el proyectil al pie de un árbol, lo que motivó la intervención de unidades especializadas en desactivación de explosivos (EOD, por sus siglas en inglés).
El Ejército explicó que el resto de las municiones halladas se remonta a la denominada «Guerra Blanca», los enfrentamientos entre los ejércitos italiano y austrohúngaro que tuvieron lugar entre 1915 y 1918. Los artefactos aparecieron en zonas frecuentadas por excursionistas que habían permanecido cubiertas de nieve y hielo durante más de un siglo.
Operaciones de retirada en terrenos escarpados
Un portavoz de la Brigada Alpina «Julia» explicó que varios especialistas en rescate de alta montaña y operaciones militares de alto riesgo comenzaron las labores de retirada el pasado agosto. Las municiones fueron localizadas a lo largo de rutas utilizadas por escaladores, excursionistas y trabajadores de las zonas montañosas.
El Ejército italiano señaló que estas operaciones requirieron conocimientos avanzados de montañismo para acceder a lugares remotos y de gran altitud, caracterizados por terrenos extremadamente difíciles.
Uno de los hallazgos más importantes fue un depósito de proyectiles de artillería de 75 milímetros, situado entre la cima de Cima del Frati y el paso de montaña de Forcella Verolo, cerca de Bieno. Su localización obligó a cerrar el pasado octubre una popular ruta de montañismo.
Las condiciones meteorológicas condicionan las operaciones
El Ejército indicó que el hallazgo de municiones de la Primera y la Segunda Guerra Mundial es un fenómeno que se repite cada año. Sin embargo, las operaciones especializadas para retirarlas solo pueden realizarse, por lo general, a finales del verano y comienzos del otoño, cuando las condiciones meteorológicas permiten trabajar con mayor seguridad, antes de la llegada de las nevadas a finales de octubre.
Según las autoridades locales, las escasas precipitaciones de nieve durante el invierno de 2025, junto con las elevadas temperaturas registradas en el verano de 2026, han acelerado el deshielo de los glaciares en la región de Trentino.
Las autoridades mantienen las campañas de concienciación dirigidas a excursionistas y residentes de las zonas montañosas, en las que insisten en la importancia de no tocar ni mover ningún objeto sospechoso que pueda tratarse de munición. En su lugar, recomiendan informar a las autoridades locales y proporcionar fotografías de los objetos encontrados.
rsh