Moscú/Kiev, 20 sep (SANA) Rusia y Ucrania intercambiaron nuevos ataques de gran escala con drones que dejaron al menos seis muertos, entre ellos tres niños, y daños en instalaciones energéticas, viviendas e infraestructuras, mientras Moscú celebra la última jornada de sus elecciones legislativas.
Ataque contra Moscú
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, afirmó que las defensas rusas derribaron más de 1.600 drones desde el sábado, incluidos unos 450 que se dirigían hacia la capital, en lo que describió como el mayor ataque de este tipo contra la ciudad. Una refinería de petróleo resultó alcanzada, aunque no se reportaron víctimas en esas instalaciones.
En la región de Moscú murieron dos personas y unas 400, entre ellas 70 niños, fueron evacuadas de un edificio residencial de 21 plantas en el distrito de Ramenskoye después de que el impacto de un dron provocara un incendio. También se registraron daños en varias viviendas.
Sobianin acusó a Ucrania de intentar interferir en las elecciones parlamentarias rusas, que concluyen este domingo. Kiev no había comentado inicialmente esa acusación.
Cuatro muertos en la región de Kiev
En Ucrania, las autoridades elevaron a cuatro el número de muertos, incluidos tres niños, por ataques rusos con drones durante la noche en la región de Kiev.
Los servicios de emergencia informaron que una mujer y dos niños de tres años murieron después de que un dron alcanzara una vivienda particular. Otra niña perdió la vida posteriormente a causa de las heridas sufridas en un ataque separado.
El jefe de la administración regional, Tymur Tkachenko, señaló que los ataques se prolongaron durante más de un día y causaron daños en 31 puntos de cinco distritos. Fastiv fue el más afectado, con 24 lugares alcanzados, entre ellos viviendas, edificios industriales y de servicios, vehículos y terrenos de una explotación agrícola.
Objetivos militares y logísticos
El Ministerio de Defensa ruso afirmó, por su parte, que sus fuerzas emplearon armas de precisión y drones contra instalaciones ucranianas vinculadas a la producción de armamento y al procesamiento y transmisión de información.
Según Moscú, entre los objetivos figuró la empresa Radionix, en Kiev, a la que atribuye la fabricación de sistemas de control para misiles Neptune y Flamingo, además de otros equipos militares. Estas afirmaciones proceden de las autoridades rusas.
Del lado ucraniano, la Guardia Nacional informó de la destrucción mediante drones de un sistema ruso de defensa antiaérea Osa cerca de Volnovaja, en la región de Donetsk.
Europa mantiene apoyo al sector energético ucraniano
En paralelo a los combates, la empresa hidroeléctrica ucraniana Ukrhydroenergo anunció que espera recibir un primer tramo de 21 millones de euros financiado por el Banco Europeo de Inversiones con respaldo de la Unión Europea.
Los fondos se destinarán a reparaciones urgentes, recuperación de equipos y mejora de la resistencia operativa de las centrales hidroeléctricas ucranianas.
Asimismo, representantes de los ocho países de la iniciativa Carpathian Eight (C8) presentaron una cartera conjunta de 95 proyectos de inversión por unos 40.000 millones de euros, centrados, entre otros ámbitos, en energía, transporte, logística e industria.
Persisten los ataques contra infraestructuras energéticas
La nueva escalada se produce pese a los esfuerzos para frenar los ataques contra instalaciones energéticas. El presidente estadounidense , Donald Trump, afirmó el 14 de septiembre que Rusia y Ucrania habían aceptado dejar de atacar mutuamente esos objetivos, aunque en los días posteriores ninguna de las partes había confirmado plenamente un acuerdo bilateral en esos términos.
Kiev manifestó que estaría dispuesta a aplicar una medida recíproca si existían garantías de que Moscú dejaría de atacar su red eléctrica y otras infraestructuras críticas, mientras los ataques contra instalaciones energéticas de ambos países han continuado.
Los nuevos episodios tienen lugar mientras prosiguen los contactos diplomáticos encaminados a reducir la escalada y reactivar las negociaciones sobre la guerra, en vísperas de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.
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