Nueva Delhi 12 sep, (SANA) La cumbre de los BRICS 2026 comenzó este sábado en Nueva Delhi con la participación de los líderes de los 11 países miembros, entre ellos China, Rusia, Brasil y Sudáfrica, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, presiones sobre los mercados energéticos y crecientes desafíos económicos y climáticos.
En su discurso inaugural, citado por el diario The Times of India, el primer ministro indio, Narendra Modi, afirmó que la presidencia de su país ha adoptado un enfoque centrado en las personas y en “la humanidad primero”, y señaló que entre las prioridades de la reunión figuran la resiliencia, la innovación, la cooperación y la sostenibilidad.
“Ha llegado el momento de convertir nuestra unidad y nuestro consenso dentro de los BRICS en resultados concretos en el escenario mundial”, aseguró Modi.
Economía, finanzas y seguridad
La agenda de la cumbre incluye el fortalecimiento de la cooperación económica y financiera entre los miembros, el desarrollo de mecanismos de pago en monedas nacionales, la ampliación del papel del Nuevo Banco de Desarrollo y el respaldo a proyectos de infraestructura y desarrollo sostenible.
Los líderes también debatirán la reforma del sistema de gobernanza global y fórmulas para reducir la dependencia del dólar estadounidense en el comercio y los pagos internacionales.
Entre los asuntos más urgentes figura la situación en Oriente Medio, en particular las consecuencias del cierre continuado del estrecho de Ormuz, que ha llevado los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril y ha repercutido en los mercados energéticos y en el transporte marítimo mundial.
La seguridad alimentaria, las cadenas de suministro, la tecnología y los efectos de la sequía y de las olas de calor vinculadas al fenómeno de El Niño (fenómeno climático del Pacífico que altera las lluvias, las temperaturas y los vientos en distintas regiones del mundo), forman igualmente parte de las conversaciones.
Un bloque en expansión
Los BRICS fueron creados en 2006 y posteriormente ampliaron su composición hasta reunir a 11 países, que en conjunto representan cerca de la mitad de la población mundial y una parte significativa de la economía global.
Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Etiopía e Irán se incorporaron al grupo en 2024, mientras que Indonesia lo hizo en 2025. Arabia Saudita, por su parte, continúa evaluando una adhesión formal.
En las capitales occidentales, el bloque es observado como una plataforma con capacidad para alterar el equilibrio de poder internacional. Sus posiciones han generado además fricciones recurrentes con Estados Unidos, especialmente durante la presidencia de Donald Trump, quien ha criticado los intentos del grupo de impulsar una alternativa al dólar.
okz